Las supuestas leyes sociales y la desocupación / Carlos Rosero

Columnistas, Opinión

Los revolucionarios socialistas o comunistas, han convencido a las masas sociales empobrecidas, que la revolución tiene como finalidad la toma del poder político, para la salvación del pueblo y llegar a la igualdad social, destruyendo cualquier otro sistema que proteja la iniciativa privada y el respeto al derecho de propiedad, la Historia nos ha dado la respuesta, los revolucionarios que han tomado el poder, se han transformado en magnates intocables y el pueblo lo que ha encontrado es la igualdad social de la miseria, la esclavitud y la pérdida de su libertad. La verdadera revolución económica, en un ambiente de democracia, es junto con las proyecciones del Estado, permitir que la iniciativa privada contribuya con la producción en todos los campos, fomentando el trabajo y produciendo riqueza en beneficio del Estado y del pueblo. 

En nuestro medio los demagogos, supuestos revolucionarios que han llegado al poder, lo que han hecho es engañar al pueblo, mentalizando que la pobreza se debe a los explotadores, con esta trampa han llevado a liquidación de cuantas empresas, aumentando la pobreza y desocupación. En el campo artesanal en sus diversas ramas, existían el maestro, el operario, el oficial, el aprendiz, de acuerdo a su capacidad de trabajo contaba con un ingreso económico de ayuda para su familia; con la consigna del suelto básico, desapareció esta modalidad de trabajo y apenas trabaja el dueño del taller. Muchas personas del servicio doméstico, han encontrado una verdadera familia, sin que importe, si es puertas adentro o puertas afuera, tenía una protección económica, alimenticia, vivienda y hasta vestuario, con su propia escala laboral, vino un resentido social al poder, fijó el sueldo igual que su patrona, con recargo sobre el trabajo puertas adentro, miles de empleadas se quedaron sin trabajo, prácticamente desapareciendo el servicio doméstico, la oficinista, la profesora, no están en capacidad de cubrir los gastos, que en otra hora compartía su sueldo con la empleada, hasta las personas acaudaladas se abstienen de contratar esta clase de servicio.

El trabajo agrícola, que se realizaba mediante mingas, a jornal, por días, al partir, por tarea, al fijar el suelto básico, cuando la agricultura está sujeta, a las lluvias, a la sequía, a las heladas a las plagas, su producción no responde a la inversión y como toda la gente joven quiere vivir en la ciudad, los campos están quedando abandonados, produciendo mayor miseria. Los porteros o guardianes de los centros educativos, se sentían felices de tener una vivienda segura y gratis, con suelto que permitía llegar a su jubilación, las leyes sociales no les permitía trabajar mas de las ocho horas, frente al abandono los planteles educacionales, sin que exista una persona permanente, son víctimas de la delincuencia, maravillosas leyes sociales que contribuyen magníficamente con la desocupación, campo abierto para los farsantes de la política, para crear la pugna entre los pobres y las personas que disfrutan de un medio económico solvente. La verdadera revolución es impulsar que el pobre tenga trabajo y genere medios económicos, tanto para el pueblo y el Estado. Esperemos que las nuevas medidas económicas que emita el Gobierno, no sea el remedio peor que la enfermad, creando una dificil situación económica para el pueblo, aumentado la crisis del Gobierno que dejó hipotecado al país, con el desfalco de los que traficaron con la economía del país. (O)

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