La corrupción política / Dr. Guillermo Bastidas Tello

Columnistas, Opinión

El problema de la corrupción política sigue siendo la preocupación principal para los ecuatorianos, organiza­ciones internacionales y organizaciones no gubernamentales a lo largo y ancho de nuestra nación.

Desgraciadamente medir la corrupción es una tarea difícil por ser oculta, es una actividad compleja por ser Social y es una actividad confusa porque se desenvuelve en una verdadera red que termina siendo una maraña primitiva, invencible y repugnante.

Los demás obstáculos de la corrupción se desprenden de la complejidad del propio fenómeno corrupto que envuelve y salpica a toda una agenda pública, a la sociedad y vincula a un sin número de actores y factores que confieren al tema de la corrupción el carácter de universalidad.

Muchas preguntas nacen del seno de la corrupción así: ¿Cuánta corrupción exactamente existe en la política ecuatoriana?, ¿la corrupción es un acto de tipo moral o legal, ocasional o endémica, individual u organizada?, ¿Cuántos casos de corrupción existen en el Ecuador? ¿Cuántos políticos están implicados?, ¿Cuántos funcionarios?, ¿Cuántos corruptos son condenados?, ¿Cuántos yacen en prisión preventiva? ¿Cuántas diligencias judiciales están abiertas?, ¿Cuántas cerradas?, ¿Cuánto dinero del pueblo y del Estado es desviado?…

La corrupción presenta como sinónimos al soborno, delito, cohecho, fraude, desfalco, coima o peculado cuya acción representa el efecto de corromper; es el equivalente de abuso, injusticia, iniquidad, ilegalidad, desafuero, desorden, seducción, soborno, depravación, vicio, desenfreno, perversión y desmoralización. 

La corrupción dentro del campo social o político es el acto a través del cual un funcionario público violenta las normas sociales y jurídicas del sistema legal imperante, para favorecer intereses personales, individuales o de grupo a cambio de un beneficio o recompensa para sí mismo. Corrupto es por lo tanto el comportamiento desviadamente depredador de aquel que ejerce un papel de esta naturaleza en la cosa pública o el Estado y corrupción es un modo particular de ejercer tal influencia o abuso ilegal.

En el Ecuador y en la Política ecuatoriana tenemos problemas graves frente al fenómeno de la corrupción, la impunidad permanente, la politización extrema, la politiquería, la tolerancia y la amoralidad ciudadana, los diezmos, el atraso legislativo, la burocracia, el papeleo, el trámite engorroso, venta de cupos para ingreso a las Universidades, post grados y también la corrupción en los mismos organismos de control y juzgamiento.

Necesitamos un compromiso país, un firme compromiso público y privado, político y civil, de adultos y jóvenes, de hombres y mujeres para forjar el progreso y desarrollo del Ecuador. (O)

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