Juan Martín Caballero: La huella que no se borra en el fútbol ambateño

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Juan Martín Caballero, exfigura de Macará y seleccionado peruano, regresó a la tierra que lo hizo ídolo. Un emotivo homenaje y un partido entre figuras marcaron el reencuentro de una gloria de los 80.

Hay nombres que el tiempo no logra borrar, y el de Juan Martín Caballero es uno de ellos. El pasado domingo, el gramado ambateño (estadio Neptalí Barona) no solo fue testigo de un partido de fútbol, sino de un acto de amor puro entre una hinchada fiel y un jugador que, en la década de los 80, dejó la vida en cada pelota vistiendo la divisa de Macará. Además, el Trena FC organizó un fulbito el lunes en un complejo de la Manzana de Oro.

Caballero, quien llegara a Ambato con el cartel de seleccionado del Perú, regresó tras años de ausencia para recibir un homenaje organizado por sus amigos y excompañeros. La emoción desbordó al exjugador cuando el grito de «¡Caballero, Caballero!» volvió a retumbar en las gradas. «Casi se me caen un par de lagrimitas; lo que quiero a Ambato es mucho», confesó con la voz entrecortada un hombre que, aunque hoy vive en Lima, asegura tener un lugar sagrado en su corazón para esta ciudad.

El pretexto fue un «fulbito» de confraternidad que enfrentó a figuras de la época dorada entre selección de Tungurahua vs Pichincha. El marcador empezó cuesta arriba con un 4-0 en contra, pero la garra de las viejas glorias permitió una remontada épica para sellar un empate que fue lo de menos. Lo importante estuvo en los abrazos con referentes como Fabián «Cacho» Vicente Burbano, Miguel Russo y Randall Pérez, y en el reencuentro con dirigentes que alguna vez confiaron en su talento.

«Me he tomado más fotos que cuando jugaba profesional», bromeó Caballero entre risas, evidenciando que el respeto por su trayectoria sigue intacto. El exjugador, que pasó gran parte de su retiro en Trujillo (Perú) antes de volver a su natal Lima, destacó el nivel del fútbol ecuatoriano actual, sintiéndose orgulloso de haber puesto un «granito de arena» en la historia de este balompié.

El adiós de un ídolo Juan Martín Caballero se despide de Ambato este miércoles, pero se lleva consigo el calor de una ciudad que no olvida. Entre anécdotas y promesas de futuros encuentros en la Costa o el Oriente, el «Caballero de la cancha» dejó claro que su vínculo con el Tungurahua es eterno. «Ya está pagado todo lo que han hecho por mí. Me voy feliz», concluyó, cerrando un capítulo de nostalgia y gratitud que Ambato guardará en su memoria deportiva. (D)

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