Iglesia Virgen del Cisne encierra historia y devoción

Interculturalidad
Por el momento se planifican  la reapertura del templo tomando en cuenta todos los protocolos de bioseguridad. (Foto El Heraldo)

La iglesia de Nuestra Señora del Cisne pertenece a la parroquia  San Juan Apóstol y se ubica en la avenida Manuelita Sáenz y calle Azorín en Ambato, sitio sagrado que encierra historia y devoción que se mantiene pese a la pandemia. 

Por la devoción se empezó con la construcción de la iglesia en 1993. El padre Elmo Villafuerte fue el párroco en aquella época y junto con los devotos de la ‘Churonita’ y lojanos residentes en Ambato empezaron con la edificación del templo. 

Con esfuerzo fue tomando forma el templo, gracias a los aportes de los devotos y también de los recursos que obtenían con las fiestas religiosas que se celebraban, sumándose también el respaldo económico de la Diócesis de Ambato. 

En aquellos años la parroquia eclesiástica tenía el denominativo de San Juan de Capistrano (patrono de los policías), porque la parroquia estaba en la jurisdicción de la Policía Nacional, luego, con el transcurrir del tiempo, en la administración de monseñor Vicente Cisneros, obispo de la Diócesis de Ambato, se le dio el denominativo de San Juan Apóstol como se la conoce hasta la actualidad.

Luego de construir la iglesia se colocó en su interior a la sagrada imagen de la Virgen del Cisne la cual fue construida en San Antonio de Ibarra y donada por los priostes.

También se suma el cuadro del patrono San Juan Apóstol; como también, la imagen del Divino Niño, en la parte alta está el rostro de Jesús que fue donación de una familia (procedente de Ucrania) 

La iglesia por el momento permanece cerrada y el párroco Gonzalo González dio a conocer que esta semana entregará la petición formal por escrito a la Diócesis de Ambato para que se permita su reapertura, porque se tiene estructurado todos los protocolos de bioseguridad.

Se aspira dijo, que se puedan celebrar las misas dominicales de las 11:00 y 19:00 horas; así como los jueves  a las 19:00 horas. Dependiendo de la respuesta de los feligreses se podría incluso pensar en incrementar horarios, con el respeto al distanciamiento, uso de mascarillas y los protocolos sanitarios para estos casos.

Mientras tanto, los feligreses están unidos porque se realiza el rezo del Santo Rosario vía Zoom o por Facebook, agregó el párroco. (I)

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