Grabado experimenta importante repunte artístico

La producción del arte plástico y gráfico en la provincia de Tungurahua experimenta un crecimiento sostenido, impulsado por creadores locales que dinamizan la escena cultural. Uno de los referentes en esta disciplina es Wilfrido Acosta Pineda, artista plástico de amplia trayectoria, quien desde su estudio de producción en Baños se dedica casi en su totalidad a la creación artística y la investigación de técnicas clásicas.
El especialista enfoca su propuesta actual en el desarrollo de la xilografía, técnica tradicional basada en el grabado sobre madera a color. Asimismo, el espacio creativo de Acosta sirve de plataforma para la experimentación con otras disciplinas tradicionales de las artes visuales, entre las que destacan la litografía, el grabado en punta seca y el dibujo analítico.
Tras concluir su etapa en la docencia de la academia, el artista plástico optó por retirarse para volcar toda su energía en la producción continua dentro de su taller privado. Esta inmersión al 100 por ciento en la actividad artística responde a una necesidad vital de mantener vigentes los procesos manuales frente a la digitalización del entorno contemporáneo.
Respecto al panorama actual de las artes plásticas en la provincia, el maestro Acosta destaca que el grabado vive un repunte sumamente importante no solo a nivel local, sino nacional. La apertura constante de nuevos talleres independientes y colectivos dedicados a esta rama específica del arte confirma el interés renovado que existe en el sector creativo.
En este contexto de reactivación, el grabado cuenta con el respaldo de destacados creadores de la provincia que impulsan la formación de nuevos valores. El artista reconoció el trabajo desarrollado por figuras como Paul Altamirano en la promoción y enseñanza, así como las propuestas de los artistas plásticos contemporáneos Daniel Alare y Santiago Fernández.
Para consolidar este crecimiento y recuperar el protagonismo que el arte de Tungurahua poseía hace varias décadas, el sector requiere de plataformas de difusión constantes. Las convocatorias públicas a concursos, las exposiciones colectivas y la apertura de salones oficiales son catalogadas por los expertos como herramientas indispensables para el desarrollo de la disciplina.
El dinamismo del circuito artístico actual abre la posibilidad de que las técnicas gráficas tradicionales ganen nuevos públicos y se posicionen en el mercado nacional. La persistencia de los talleres independientes en localidades como Baños y Ambato asegura la transmisión de estos saberes históricos a las futuras generaciones de grabadores ecuatorianos. (I)
