FFF se proyecta al mundo

Ciudad

La edición 75 de la Fiesta de la Fruta y de las Flores marcó un importante referente para la ciudad, consolidándose nuevamente como una de las celebraciones más representativas del país, destacó Rafael Silva, director del Comité Permanente, quien señaló que el evento generó gran expectativa a nivel local, provincial y nacional, logrando atraer una importante cantidad de turistas.

Según explicó, durante esta edición se registró el tránsito de más de 500.000 personas en la ciudad de Ambato, quienes participaron en más de 140 eventos culturales, artísticos y tradicionales que se desarrollaron con éxito en distintos puntos del cantón. Además, la fiesta contó con la presencia de delegaciones internacionales, tanto en el Festival Internacional de Folklore como en encuentros con representantes parlamentarios de otros países, fortaleciendo el proceso de internacionalización del evento.

Silva indicó que este proceso busca posicionar a la celebración con miras a que sea reconocida como patrimonio cultural intangible de la humanidad por la UNESCO. Para ello, el Comité trabaja en las gestiones y requisitos necesarios que permitan alcanzar este objetivo en beneficio de la ciudad y del país.

En el ámbito económico, los resultados también son alentadores. El director informó que el movimiento generado durante la fiesta alcanzó entre 8 y 10 millones de dólares, beneficiando directamente a sectores como la hotelería, el turismo, la gastronomía y el comercio local. Esta cifra evidencia que la inversión realizada por el Comité Permanente, que bordea los 1,7 millones de dólares para el 2026, representa un proceso de reactivación económica para la ciudad.

Otro aspecto destacado fue la participación activa de barrios, parroquias rurales, instituciones educativas, empresa privada y medios de comunicación, quienes aportaron para el desarrollo de la programación. En esta edición se buscó descentralizar la fiesta y llevar eventos a distintos sectores del cantón, permitiendo que más ciudadanos sean parte de la celebración.

De esta manera, la fiesta regresó a sus raíces, fortaleciendo la participación comunitaria y permitiendo que tanto zonas urbanas como rurales vivan de cerca esta tradición que forma parte de la identidad de Ambato y del Ecuador. (I)

Deja una respuesta