Falta responsabilidad ciudadana en eventos 

Titulares

El uso de espumante y la ocupación de espacios públicos con sillas continúan siendo dos de los principales retos en la organización de la Fiesta de la Fruta y de las Flores en Ambato. Así lo señaló Rafael Silva, director del Comité Permanente, quien destacó la necesidad de fortalecer la corresponsabilidad ciudadana para preservar el orden y la imagen de esta tradicional celebración.

El funcionario explicó que el uso de espumante es una práctica que se ha mantenido durante varias décadas y que suele intensificarse porque las festividades coinciden con las fechas de carnaval. A pesar de los operativos y decomisos realizados por instituciones como la Intendencia, la Gobernación, las comisarías, la Agencia de Orden y Control y otras dependencias municipales, la propia ciudadanía continúa adquiriendo estos productos y utilizándolos durante los eventos masivos.

Silva señaló que, en muchos casos, cuando se realizan controles para retirar espumantes o evitar su ingreso a los desfiles, algunos asistentes se oponen argumentando que no generan daño. Sin embargo, insistió en que estas prácticas pueden afectar el desarrollo de las actividades y deslucir la celebración.

Aunque destacó que durante los desfiles existe respeto hacia las reinas, comparsas y carros alegóricos, el comportamiento de algunos asistentes genera dificultades en la organización. Por ello, hizo un llamado a las familias para fomentar una cultura de respeto y responsabilidad, evitando que niños y jóvenes utilicen estos productos durante los eventos.

Otro aspecto que preocupa a las autoridades es la colocación de sillas en espacios públicos para observar los desfiles. Aunque se han habilitado áreas para que algunas instituciones entreguen estos lugares de manera gratuita, también se ha identificado a personas que lucran con la ocupación de estos espacios.

Ante esta situación, el director del Comité Permanente señaló que es necesario revisar y actualizar la normativa municipal que regula la fiesta, con el fin de establecer mecanismos de control y posibles sanciones para quienes hagan un uso indebido de los espacios públicos.

Finalmente, recalcó que el éxito de la fiesta depende del trabajo conjunto entre autoridades y ciudadanía, especialmente considerando que en algunos eventos se concentran más de 300.000 personas, lo que representa un importante desafío logístico para la ciudad.(I)

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