Expectativas comerciales y económicas 

Ciudad

Con el cierre del año, comerciantes, empresarios y analistas económicos proyectan con cautela pero con optimismo el comportamiento de la economía para el 2026. 

Tras un periodo marcado por desafíos financieros, inseguridad y reducción del poder adquisitivo, el nuevo año se perfila como una etapa clave para la reactivación comercial y el fortalecimiento de los negocios locales.

En ciudades como Ambato, considerada uno de los principales polos comerciales de la región central del país, los comerciantes esperan una recuperación progresiva del consumo, impulsada por la estabilidad de la dolarización, la reactivación del crédito productivo y el dinamismo de sectores como el comercio, la agroindustria, el turismo y la manufactura del calzado y textiles.

“La esperanza siempre se enfoca en el optimismo que el nuevo año sea mejor que el anterior. Como comerciantes que generamos dinamismo diariamente, lo único que nos queda es continuar con el trabajo y aportando con impuestos”, explicó Rosalva Martínez, comerciante.

Representantes de cámaras de comercio señalan que para el 2026 se prevé un crecimiento moderado en ventas, especialmente si se fortalecen las políticas de apoyo a pequeños y medianos emprendedores. Entre las principales expectativas está el acceso a financiamiento con tasas preferenciales, incentivos tributarios y programas de capacitación que permitan mejorar la competitividad de los negocios locales.

El analista económico, Diego Proaño, comentó que para el 2026, la economía va a desacelerarse, ya que se cerró el 2025 con un crecimiento del 3.8%.

“Este nuevo año se habla del crecimiento del 1.8%, siendo un crecimiento más lento. Existen factores que deben ser tomados en cuenta con la caída del precio del petróleo internacional. Esto significa que el Estado recibirá menos ingresos con la venta de nuestro petróleo. Se prevé menos ventas, menos consumo y menos empleo; es decir que el ciclo económico se frena para todos. Habrá mayor dificultad  y más si se prevén estiajes. El Gobierno debe pagar los Bonos Global lo que se irían casi nueve mil millones de dólares, siendo una cifra que aprieta el pago”, explicó.

No obstante, persisten preocupaciones en torno a la seguridad ciudadana, el comercio informal y el costo de vida, factores que influyen directamente en el comportamiento del consumidor. 

Comerciantes catastrados advierten que, de no existir controles efectivos y estrategias integrales, estos problemas podrían frenar el crecimiento esperado.

Con ello,  el 2026 será un año determinante para consolidar la reactivación económica, siempre que exista confianza, estabilidad jurídica y coordinación entre el sector público y privado. 

La generación de empleo, el impulso a la producción nacional y el fortalecimiento del mercado interno figuran entre los principales retos.

Con expectativas moderadas pero con esperanza, el sector comercial y productivo de Tungurahua se prepara para afrontar el 2026 con la mirada puesta en la recuperación, apostando por la innovación, la formalización y el trabajo conjunto como pilares para un mejor escenario económico. (I)

Deja una respuesta