Estandarización mejora calidad en mercado

Carrusel

La implementación de cartones de 23 kg y 9 kg para la venta de mandarina y aguacate marca un hito en la gestión del Mercado Mayorista de Ambato. Esta normativa, vigente desde inicios de año, ha permitido que los agricultores entreguen productos en mejores condiciones, eliminando el uso de sacos que solían estropear la delicada piel de las frutas.

El proceso logístico inicia cada miércoles, viernes y domingo a partir de la medianoche, momento en el que los productores comienzan su ingreso a las naves. En estas jornadas de feria, el flujo de usuarios oscila entre los 12.000 y 15.000 visitantes, quienes ahora encuentran una oferta más organizada y visualmente atractiva gracias a la uniformidad del embalaje.

Alcides Quinatoa, gerente del centro, explicó que la meta principal es la conservación del producto. Al evitar el hacinamiento de la fruta en sacos pesados, se previene la maduración acelerada y los golpes, factores que anteriormente generaban pérdidas económicas tanto para el vendedor como para el comerciante minorista.

El mercado opera con una estructura masiva de 21 naves distribuidas en tres hectáreas de terreno. Actualmente, se brinda atención a un promedio de 2.000 comerciantes fijos, quienes han tenido que adaptar sus puestos de trabajo para recibir y apilar los nuevos formatos de cartón, optimizando el espacio disponible en cada módulo.

Los horarios de atención se mantienen extendidos para cubrir la alta demanda regional. Mientras que los días de feria fuerte la actividad concluye a las 21:00 horas, los lunes y jueves el personal opera desde las 02:30 horas, asegurando que el abastecimiento hacia otras provincias no se detenga y mantenga los estándares de calidad exigidos.

Esta estrategia posiciona al Mayorista como el único mercado a nivel nacional con un sistema de embalaje propio. La iniciativa no solo es una mejora técnica, sino un paso hacia la modernización del agro local, permitiendo que el tomate de árbol y otros cítricos compitan en mejores condiciones en mercados más exigentes.

La transición ha sido monitoreada de cerca para asegurar que los pesos de 23 kg para mandarina y 9 kg para aguacate se respeten rigurosamente. Esta precisión en el pesaje genera confianza en el comprador, quien ahora tiene la certeza de recibir la cantidad exacta por la que paga, transparentando las transacciones comerciales.

Finalmente, las autoridades del mercado prevén que este modelo de gestión sea replicado en otros productos a mediano plazo. La mejora en la presentación y la reducción de desechos orgánicos por frutas dañadas confirman que la inversión en mejores empaques es una ruta directa hacia la sostenibilidad y el crecimiento económico del sector. (I)

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