Embalses vigilados con sistema Scada 

Carrusel

El Gobierno Provincial vigila a los embalses Muacorral y Chiquiurcu durante las 24 horas y siete días a la semana mediante el sistema Scada, herramienta tecnológica que permite tomar decisiones oportunas sobre el manejo de los recursos hídricos y, al mismo tiempo, genera fuentes de trabajo para las comunidades asentadas en las zonas de influencia.

La gestión responsable del agua constituye una de las principales prioridades para el desarrollo social, productivo y ambiental de Tungurahua. En este contexto, el Gobierno Provincial fortalece sus capacidades técnicas y operativas mediante el funcionamiento del sistema Scada. 

La herramienta tecnológica permite realizar de manera remota la apertura y cierre de las válvulas de los embalses, tanto desde el propio sitio donde se encuentran como desde las oficinas del Gobierno Provincial de Tungurahua. Esta capacidad representa importante respaldo para la gestión de los recursos hídricos, ya que facilita una respuesta técnica y oportuna de acuerdo con las condiciones que se registren en cada embalse.

Monitoreo técnico las 24 horas

El sistema permite realizar el seguimiento permanente de variables fundamentales para la administración de los embalses, entre ellas la cota, el caudal y el volumen de almacenamiento.

A este proceso se suma el trabajo de vigilancia que realizan personas de las comunidades ubicadas en los sectores de influencia de los embalses, en el marco del convenio suscrito con el Gobierno Provincial.

Son dos personas de la comunidad las encargadas de apoyar las labores de vigilancia y recorrido del área, quienes reportan diariamente las novedades que se presentan en los embalses. Estos informes constituyen elemento adicional para que los técnicos de la institución provincial conozcan de primera mano las condiciones existentes en territorio.

La información es recibida por el Gobierno Provincial a través del técnico responsable, ingeniero Paul Poveda, a las 08:00 y 16:30. Los datos determinan si el caudal puede mantenerse en las condiciones existentes o si, de acuerdo con el comportamiento del embalse, las condiciones climáticas y los niveles de almacenamiento, es necesario realizar ajustes mediante la apertura o cierre de las válvulas.

La tecnología no reemplaza la presencia humana en territorio; por el contrario, la complementa y fortalece, articulando la información generada por el sistema de monitoreo con la observación directa de quienes conocen las condiciones de sus comunidades y de las zonas donde se encuentran los embalses.

Tecnología para gestión pública preventiva

El sistema Scada cuenta con el circuito cerrado de televisión CCTV, telefonía por Whatapp para observar visualmente las condiciones que se registran en territorio. Esta herramienta posibilita contrastar la información registrada en los sistemas con la realidad observable en los embalses, fortaleciendo los mecanismos de control y seguimiento.

A ello se suma la comunicación telefónica permanente entre los responsables comunitarios y los técnicos de la institución provincial. Este vínculo permite transmitir novedades y facilita que las decisiones al interior de la Dirección de Recursos Hídricos, de acuerdo con criterios técnicos y con la información disponible.

Esta coordinación permanente es parte de una política de prevención que busca que las decisiones sobre el manejo del agua no sean reactivas, sino que respondan a información actualizada y a un seguimiento constante.

Comunidades aportan a la seguridad hídrica 

Uno de los componentes sociales más importantes de este proyecto es el convenio que el Gobierno Provincial de Tungurahua mantiene con las comunidades de los sectores donde se encuentran los embalses. El acuerdo contempla la participación de dos personas de la comunidad, quienes apoyan las actividades de vigilancia y control relacionadas con el sistema Scada y las condiciones de los embalses. 

La designación de estas personas se realiza mediante asamblea general de la propia comunidad, por período de un año. Posteriormente, los responsables son rotados, con el objetivo de que las diferentes familias de la comunidad puedan beneficiarse de estas fuentes de trabajo. 

El técnico Paúl Poveda destacó que actualmente se cuenta con un “colchón de seguridad” ante el fenómeno de El Niño, lo que permite mantener la capacidad de almacenamiento y manejo que contribuya a enfrentar posibles escenarios de lluvias considerables o posible déficit hídrico. (I) 

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