El primer semestre en la economía / Ec. Mg. Diego Proaño

Columnistas, Opinión

Ha transcurrido el primer semestre del año y algunas cosas aún no se logran concretar en favor de la economía ecuatoriana. Entre las que si se hicieron se puede mencionar el re perfil de la deuda externa, que con emisión de nuevos bonos por unos 3.125 millones de usd, menos costosos y recompra de anteriores, emitidos a tasas altas, se está abaratando la deuda cara, lo que permitirá reducir la carga de deuda (capital e interés) en los próximos presupuestos estatales. También se puede observar una importante racionalización del gasto público, sobre todo en optimización de entrega de subsidios a combustibles, retirando éste para la gasolina super y el diésel industrial, como la reducción mediante fusión o absorción de entidades públicas principalmente carteras de Estado, seguro permitió un importante ahorro por el reajuste hacia bajo de la masa salarial y por tanto en el gasto corriente.

Los desembolsos y apertura de líneas de crédito de los multilaterales (FMI, BID, BM), por más de 1.500 millones de transferencias efectivas durante este primer semestre, además de mejorar el saldo de las reservas internacionales, que llegan a 4.049 millones de usd, también sirvió para que el riesgo país caiga significativamente hasta llegar a 572 puntos, de los 740 puntos que merodeaba en semanas anteriores y hacía difícil emitir nuevos bonos a tasas bajas. La apertura y signos de confianza de los mercados internacionales, también sirvió para que se pueda acceder a tratados internacionales como con EFTA de los países de Europa del Este y ahora en negociaciones con la Alianza del Pacifico. Lo que aún está pendiente y hasta demorado es el envío de la Ley de Fomento Productivo 2, en donde se espera se incluyan las reformas laborales, que fortalezcan el empleo joven, femenino, la reducción de la informalidad, la flexibilización de contratación, además de las alianzas público privadas.

Finalmente se debe gestionar en este segundo semestre la reforma tributaria con un mecanismo de simplicidad elemental y des complicado para el inversor nacional y extranjero. Incrementar la disciplina fiscal optimizando la inversión social, la asignación de nuevas funciones al Banco Central del Ecuador como prestamista eventual de última instancia al sector financiero en caso de requerirlo, la presentación y tratamiento de la Ley de Pesca y Acuacultura, la venta, liquidación o concesión de algunas empresas publicas ineficientes, entre otras acciones, son las que esperan, pero sobre todo que los esfuerzos que se vienen haciendo en la lucha contra la corrupción, se reflejen en resultados positivos y alentadores para el país, solo ahí se habrá oxigenado a la economía nacional y  volverá la confianza. (O)

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