El obrero textil tiene su fecha clásica

El Día del Obrero Textil está vigente en el país. El dato histórico tiene relación con el 14 de marzo de 1934 cuando los trabajadores de la fábrica “La Internacional” en Quito se tomaron las instalaciones con la huelga para exigir mejor trato laboral, reconocimiento económico de horas extras, dotación de ropa de trabajo y el aumento de salario.
El sector textil tiene cicatrices históricas a nivel mundial y también tienen relación con el Día de la Mujer y hechos que trazaron su declaratoria. Los registros relatan los acontecimientos del 25 de marzo de 1911, el incendio en la fábrica Triangle Shirtwaist de Nueva York, que mató a 146 personas, la mayoría mujeres jóvenes inmigrantes, atrapadas por puertas cerradas, escaleras en mal estado y equipos de seguridad inoperantes (Amnistía Internacional).
Al regresar la mirada a la historia ecuatoriana, los obreros de “La Internacional”, protagonizaron la paralización que significó millonaria pérdida para la empresa, tras doce días de huelga, manifestaciones y represión, pero los trabajadores alcanzaron sus aspiraciones inmediatas y volvieron a trabajar.
La Asociación de Industriales Textiles del Ecuador (AITE) resalta el Día del Obrero Textil (14 de marzo), porque “celebramos a las mujeres y hombres que, con compromiso y talento, impulsan la industria textil ecuatoriana. Su labor diaria fortalece el sector que genera valor, empleo y orgullo para el Ecuador”.
Las heridas poco a poco se han ido recuperando, quizá existan lesiones aún por sanar; mientras tanto, “hablar del sector textil y de confecciones es referirse a una de las principales industrias del país, ya que es la tercera más grande en el sector manufacturero, aportando el 7% al PIB manufacturero nacional”, según la Corporación Mucho Mejor Ecuador.
Tungurahua se destaca en el sector textil. Según Ecuatextil, la provincia registra más de 800 unidades productivas; cerca de 15 mil empleos directos y 40 mil indirectos; exportaciones a mercados de Colombia, Perú, Estados Unidos y Europa. Esta dinámica posesiona a la jurisdicción como territorio textil envuelto de la capacidad de la gente, innovación y resiliencia.
El sector textil y confección ecuatoriano es generador constante de empleo; al 2022, el total de plazas directas de empleo bordeó las 172 mil; la gran mayoría de estos son ocupados por mujeres, muchas de las cuales son cabezas de hogar, lo que resalta la importancia social y económica de la industria textil, confección y moda, según AITE.
Y, sigue “el restablecimiento pospandemia ha sido algo pausado, y todavía seguimos caminando hacia la recuperación e incluso mejora de las cifras antes de 2020 en ventas, empleo, exportaciones y otros rubros. Antes de la pandemia, el total de ventas bordeó los 1.498 millones de dólares y, hasta 2023, las ventas alcanzaron los 1.447 millones de dólares; las exportaciones, en cambio, bordearon los 97 millones de dólares”. (I)
