El Fracaso Escolar / Lic. Mario Mora Nieto

Columnistas

            Luis Alves de Mattos en su obra “Compendio de la Didáctica General”, expresa que uno de los grandes males de la educación, en todos los tiempos, ha sido la deserción estudiantil ocasionada por diversas causas no siempre fáciles de determinar.

            Un alumno puede fracasar en sus estudios no sólo como consecuencia de una única causa, sino de varias que forman un verdadero complejo de circunstancias que lo perjudican abiertamente.

            Las principales causas del fracaso escolar, desde el punto de vista de diversos tratadistas, se originan en el hogar, en la sociedad, en los docentes, en la escuela y en el mismo alumno.

            El hogar puede ser una fuente de desajustes en los estudios escolares y se enfocaría en la falta de estímulos por parte de los padres; abandono moral; inestabilidad económica; inestabilidad emocional de los padres; falta de autoridad y control; desorganización de la familia; falta de vida común de padres e hijos; padres desunidos o separados; etc.

            Por su parte la sociedad, hoy más que antes, se está constituyendo en una verdadera fuente de fracasos en los estudios. El exceso de estímulos dispersivos a través de las diversas formas de comunicación; exceso de vida social que implica el consumo de alcohol y drogas; exceso de estimulación comercial que crea nuevas e “innecesarias necesidades”; trastroque de la escala de valores, etc.

            También el profesor puede ser la fuente del fracaso escolar: falta de preparación didáctico pedagógica; falta de relación afectiva con los alumnos, de modo que se crean tensiones y temores; falta de planificación en las clases y un adecuado sistema de evaluación; falta de motivación en sus clases y actividades discriminatorias; intolerancia; etc.

            La escuela misma puede ser causa de la deserción escolar: condiciones disciplinarias deficientes; instalaciones, materiales inadecuadas; un número exagerado de alumnos por aula; falta de limpieza y áreas recreacionales; etc.

            Todo esto provoca en el alumno mal estado de salud; pereza, desidia; exceso de timidez; falta de interés por la escuela; inadaptación a ciertas asignaturas o a la misma escuela; insuficiencia en el estudio; etc.

            Al respecto, la CAF (Corporación Andina de Fomento) recomienda que “La clave para el desarrollo de un país está en mejorar la cantidad y calidad del capital humano que luego se insertará al mercado laboral”. (O)         

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