El ecuatoriano prioriza el colágeno sobre las enfermedades leves

Columnistas, Opinión

La última Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares Urbanos y Rurales (ENIGHUR), elaborada por el INEC, muestra en qué gastan su dinero las familias ecuatorianas. La comida y el transporte siguen llevándose la mayor parte del presupuesto, pero hay un renglón que crece con fuerza: la medicina natural y los productos elaborados a base de plantas.

Dentro de ese grupo, el colágeno se lleva el primer puesto, con 9,4 % del gasto y 14,4 % de la frecuencia de compra, es decir, es el producto que la gente repite con más regularidad. Le siguen Abrilar (6,0 %), usado para problemas respiratorios; Activox (5,4 %), para el cuidado de la garganta; y el citrato de magnesio (5,1 %).

Que el colágeno encabece la lista no es casualidad. Antes que tratar un resfriado o una gripe leve, muchos ecuatorianos están dispuestos a gastar en productos para la piel, el cabello y las articulaciones. La salud ya no se entiende solo como ausencia de enfermedad, sino como algo que también incluye verse y sentirse bien.

El citrato de magnesio va en la misma línea. Un medicamento se compra casi siempre cuando ya hay un síntoma molestando; un suplemento como este se incorpora a la rutina diaria, sin esperar a que algo falle. Es una lógica de mantenimiento, no de urgencia.

Lo confirma la propia frecuencia de compra: ese 14,4 % no es un dato aislado, sino la prueba de que el producto se repite en la lista del mercado mes a mes. No es algo que se compra una vez para «probar»; se ha vuelto parte del gasto fijo del hogar, al lado del arroz o el pasaje del bus. (O)

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