Reconocimiento policial / Editorial

Editorial, Opinión

   Días atrás, la Policía Nacional del Ecuador cumplió más de ocho décadas de existencia en nuestro país, donde esta institución ha tenido una destacada trascendencia en la seguridad ciudadana, algo que los ciudadanos debemos valorar y apoyar. 

  La labor policial, sin duda, es una profesión peligrosa, porque se enfrenta a violencia latente en calles, asaltos y diversas situaciones peligrosas, arriesgando su vida como por ejemplo en protestas sociales.

   Cada policía, además de controlar la seguridad en la ciudad, es un ser humano que entrega su vida por respaldar a otro ciudadano y eso debe ser reconocido y valorado. 

    En buena hora, la Diocesis de Ambato, a través de la liturgia y la palabra de Dios, bendijo a la institución en nuestra urbe, mostrando ese agradecimiento por los guardianes de la ciudad, donde, a nivel nacional, también el Gobierno Nacional, reconoció a la institución desde su creación. Que el arduo trabajo policial siga su rumbo, por el bienestar de los ciudadanos. (O)

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