Duras políticas migratorias afectan a ecuatorianos

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Las políticas migratorias implementadas en Estados Unidos han generado profunda preocupación en la comunidad latinoamericana. La Unidad de Defensa del Migrante (UDM) advirtió sobre el incremento desproporcionado de las detenciones y posteriores expulsiones de ciudadanos de origen ecuatoriano en los últimos meses.

De acuerdo con las declaraciones de Luis Góngora, presidente de la UDM, el régimen norteamericano ha endurecido las medidas destinadas inicialmente a frenar la migración ilegal y expulsar a personas con antecedentes procesales. Sin embargo, este criterio ha terminado por afectar a trabajadores pacíficos que no registran problemas legales.

El titular de la UDM enfatizó que la gran mayoría de compatriotas residentes en la nación norteamericana busca integrarse de manera honesta al mercado laboral. A través de sus actividades productivas, aportan significativamente tanto a la economía del país receptor como a sus familias en Ecuador mediante el envío constante de remesas.

Los casos de deportaciones reportados recientemente son catalogados por la organización como sucesos lamentables e injustos. Muchos migrantes sin estatus regularizado enfrentan largos meses de detención en centros especializados antes de ejecutarse su retorno forzado a territorio nacional.

Aunque las estadísticas no desglosan el impacto por ciudades específicas, la afectación abarca a ciudadanos procedentes de la Costa, Sierra y Oriente. Regiones con tradicional flujo migratorio, tales como las provincias de Tungurahua, Cañar y Azuay, registran un número considerable de personas expulsadas de suelo estadounidense.

Frente a este escenario, la institución especialista en asistencia jurídica recomienda a la comunidad radicada en el exterior buscar de forma obligatoria asesoramiento legal formal. Se recalca la urgencia de acudir exclusivamente a abogados acreditados para evitar posibles fraudes o estafas.

Asimismo, se aconseja mantener un perfil bajo para prevenir contratiempos con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza o el Servicio de Inmigración. Acciones involuntarias o infracciones cotidianas pueden activar alertas ante las autoridades de control migratorio de forma inmediata.

Evitar conducir sin la debida licencia de conducir, abstenerse de protagonizar altercados en la vía pública o evitar incidentes bajo los efectos del alcohol resultan pautas fundamentales. Prevenir cualquier tipo de choque con la ley local protegerá la estancia y permanencia de las familias en dicho país. (I)

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