¿Cuándo hacer ejercicio? / Patricio Arellano Abedrabbo  

Columnistas, Opinión

 

Antes que nada, la decisión de hacer ejercicio es clave, luego viene el “cuando” hacerlo…Por eso, la regularidad en el entrenamiento es esencial para mantener y mejorar la forma física. Para mejorar es necesario realizar ejercicio en días alternos por lo menos, en cambio para mantenerla se requiere de por lo menos dos veces por semana, desde luego según los objetivos que se tenga, sean éstos recreativos o competitivos. El horario que elija ya depende de su disponibilidad de tiempo…Por la mañana o por la tarde? Algunas personas  prefieren hacerlo por la mañana a fin de ponerse en forma para el trabajo cotidiano, otras prefieren por la tarde o las primeras horas de la noche..En fin, todo depende de cómo se sienten a esas horas del día.

Para muchas personas que realizan un  trabajo sedentario o físicamente ligero, el cansancio es sobre todo mental, no físico. Un breve paseo a pie o en bici desde el trabajo hasta la casa, resulta refrescante y relajante, y además resulta económico tanto en tiempo como en dinero!…En general, resulta más saludable realizar ejercicio por la mañana, por la saturación de oxigeno y lo refrescante que resulta…Lo  que resulta contraproducente es poner pretextos para no realizar ejercicio!…Si ya decidimos hacer ejercicio, debemos saber también cuándo no hacerlo! Existen situaciones en las que el ejercicio debe limitarse o no realizarlo. Así por ejemplo, las infecciones agudas y algunas crónicas restringen el ejercicio o por lo menos el tipo o intensidad del mismo, como infecciones con fiebre, hipertensión arterial grave no tratada, diabetes descompensada, cardiopatías o enfermedades cardiacas, enfermedades pulmonares crónicas.., por el peligro de infarto u otras complicaciones…Para evitar cualquier problema, es indispensable realizarse un chequeo médico y luego realizar el ejercicio  con la regularidad, frecuencia e intensidad bajo prescripción médica obligatoria, no sea que resulte “peor el remedio que la enfermedad”!

Otra situación, en la que el ejercicio intenso resulta perjudicial es el hacerlo después de una comida pesada, esto hace que el ejercicio se haga desagradable y además disminuya la motivación para el mismo, peor si la persona tiene una enfermedad cardiaca o circulatoria. En este caso, el problema radica en que tanto los órganos digestivos como los músculos necesitan mucha sangre para funcionar, con lo que la carga para el corazón puede ser excesiva, y puede terminar en un infarto! Por tanto, debe realizarse el ejercicio transcurridas 2 a 3 horas después de una comida pesada, y  si es muy intenso o prolongado hasta 4 a 5 horas. Por otro lado, un ejercicio aeróbico ligero, como caminar después de comer, resulta muy beneficioso para la digestión…, y evita además que nos quedemos dormidos en el sofá y pasemos somnolientos el resto del día!…El cuándo  hacer ejercicio  y cuándo no, está planteado, sin embargo lo más importante es HACERLO! (O)

 

Lunes con Salud/Hacia la Salud por la Naturaleza

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