Combustibles y Energía / Editorial
La economía ecuatoriana recibió una buena noticia en materia de combustibles. Desde el 12 de agosto, la gasolina súper bajó 87 centavos por galón, pasando de 5,61 a 4,74 dólares, su mayor caída mensual del año y el segundo mes consecutivo de reducción, tras el récord de 5,70 dólares de junio. Las gasolinas extra y ecopaís, junto al diésel, también bajaron levemente. Este alivio se siente directamente en el bolsillo de los ambateños y en los costos del transporte y el comercio.
Sin embargo, no todo el panorama es alentador. El Centro Nacional de Control de Energía ha advertido que noviembre podría ser el mes más crítico del estiaje, con un déficit que en el peor escenario bordearía los mil trescientos megavatios. La coincidencia del estiaje con el fenómeno de El Niño y los retrasos en la contratación de nueva generación encienden las alarmas sobre un posible regreso de los cortes de luz.
En este escenario conviene pensar en el futuro de la movilidad. Los vehículos eléctricos son una alternativa limpia y económica frente a los combustibles fósiles, pero su masificación dependerá de que el Ecuador garantice un suministro eléctrico estable. De nada serviría llenar las calles de autos eléctricos si no tenemos la energía para cargarlos. Esperamos que las autoridades aprovechen el alivio en los combustibles para avanzar hacia la soberanía energética, invirtiendo en generación y en fuentes renovables. (O)
