Perfil: Ana Isabel Cobo por las personas privadas de la libertad

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Ana Isabel Cobo Vásquez, candidata a Reina de Ambato 2022. (Foto El Heraldo)

La representante de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, Centro Agrícola Cantonal, Speedy Internet y Cooperativa de la Cámara de Comercio de Ambato, Ana Isabel Cobo Vásquez de 22 años, participa como candidata a Reina de Ambato 2022.

Dijo que procede de una familia muy hogareña, que le ha inculcado valores como la labor social desde niña, tiene dos hermanas: María Caridad y Angélica, cuenta con el apoyo incondicional de sus padres María Caridad y Mateo.

Estudia en la Universidad San Francisco de Quito, en el último semestre de la carrera de Comunicación y Relaciones Públicas, además, artes liberales y le encanta bailar.

En el camino al reinado de Ambato, participa con el proyecto “Soberana, arte, cultura para renacer”, que está enfocado para las personas privadas de la libertad del Centro de Adolescentes Infractores.

Dijo que su proyecto ‘Soberana’ significa que se gobierna a sí mismo, que tiene poder sobre las cosas, con la finalidad de gobernar sus sueños.

Entre las historias de vida de los adolescentes, han perdido la esperanza de un futuro mejor, pero pueden salir adelante, a pesar de haberse equivocado, es por ello, su propuesta de motivarlo por medio del arte un espacio de libertad y cumplir sus anhelos.

Ana Isabel conoció a 23 jóvenes guerreros, luchadores que a pesar de las adversidades y el rechazo de su familia, aspiran mejorar su vida con nuevos  aprendizajes, en carpintería, colorimetría, artes de murales y otros.

También se instaló fibra óptica con fines educativos, para que aprendan el manejo de una computadora.

Al referirse a las fiestas ambateñas, expresó que Ambato encierra una extraordinaria riqueza cultural e histórica, desde los ancestros se mantiene la herencia de ambateñidad, por su cultura, tradición y arte que existe en las raíces.

La fiesta es recuperar el sentido de la tradición de levantarse como se hizo después del terremoto del 49, no es una fiesta ancestral, sino que surge de un desastre, así como actualmente se vive la pandemia, pero el ambateño siempre se levanta para salir adelante.

Vivimos la fiesta de manera distinta, una generación muy conectada con la tecnología, sin embargo, sin perder la esencia de la ambateñidad.  (I)

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