Alerta por extracción ilícita de combustible

Silenciosa pero peligrosa amenaza se alteró en el Norte de la provincia. La mañana del domingo 23 de agosto, una drástica caída de presión registrada a las 05:00 horas en el poliducto Quito–Ambato–Riobamba encendió las alarmas operativas de la empresa pública Petroecuador.
Lo que inició como una falla técnica en los monitores reveló una escena delictiva en el sector de Samanga Alto, perteneciente a la parroquia Augusto N. Martínez. Tras varias horas de inspección a lo largo de la tubería, los técnicos de mantenimiento localizaron a las 10:30 horas la fuente del problema: dos perforaciones clandestinas en el poliducto, donde se habían instalado válvulas diseñadas presuntamente para la sustracción ilícita de hidrocarburos.
Ante la gravedad del hallazgo, la Policía Nacional, a través del Móvil Cunchibamba, acudió al sitio para asegurar el perímetro, mientras que personal militar del Grupo de Operaciones Militares (GOMAI) de las Fuerzas Armadas y representantes legales del Cuerpo de Ingenieros del Ejército tomaron control del área.
Técnicos especializados iniciaron de inmediato los complejos trabajos de reparación y sellado en la tubería para neutralizar el riesgo operacional y ambiental. Las autoridades policiales registraron las evidencias correspondientes para dar inicio a las investigaciones que permitan dar con el paradero de los responsables. (I)
