Admire atractivos naturales y culturales / Luis Alfredo Silva Zambrano

Columnistas, Opinión

Al visitar El Parque Nacional Cotopaxi, admirara atractivos naturales y culturales que impresionan, por ser diferentes y hermosos; lo que será una experiencia, inolvidable y fascinante.

El Parque Nacional Cotopaxi, ubicado en la vecina provincia del mismo nombre, esta entre el valle glaciar Limpiopungo, El Volean Cotopaxi y la montaña rocosa, Rumiñahui. Posee 33.393 hectáreas, que se extienden por las provincias de Pichincha y Napa.

Entre los atractivos naturales tenemos, el imponente cono volcánico, cubierto de glaciares que descienden por las abruptas laderas. Las norrenas, enormes y pequeñas rocas, que originan las morrenas laterales, centrales y terminales, las coladas de lava, los acumulados lapilli y cenizas; hacen que el paisaje sea primordialmente volcánico.

En algunos sectores, se puede apreciar, una flora arbolada, donde se destacan: pumamaquis, mortiño, romerillos, quishuar y polilepis, entre otros. En las zonas altas sobresalen: chuquirahua y pajonales. La Fauna es sorprendente, apt-ecen venados, lobos caballos cimarrones, lagartijas y variedad de aves, representadas por gaviotas andinas, curiquingues, lechuzas, patillas y otras

El Parque Nacional Cotopaxi, tiene otro atractivo natural, La Laguna de Limpiopungo, que se halla a 3.850 metros sobre el nivel del mar, ocupando un lugar impresionante, al pie de la montaña de negras rocas, denominada Rumiñahui. En sus aguas se puede admirar hermosas gaviotas andinas, patillas, quilicos, que nadan entre la llamativa flora lacustre.

El Parque Nacional Cotopaxi, no solo posee maravillosos atractivos naturales, sino culturales como El Museo Mariscal Sucre, El Refugio Jase Rivas, El Complejo Tambopaxi y La Fortaleza Militar Incaica Pucará de Salitre. Existen señalamientos respectivos, para llegar a las construcciones indicadas.

Tomando rumbo al oriente, se arriba a La Fortaleza Militar Incaica, mediante una agradable caminata; se atraviesa el ria San Jase, se sigue por un irregular terreno, lleno de pequeñas elevaciones y depresiones, y llega a El Pucará de Salitre. En la parte baja, existe una construcción circular de piedra, en la cima de una colina, se halla la fortaleza, formada por un gran muro que rodea la cumbre, tiene dos hileras de piedras, edificadas con barro, que le da una contextura fuerte, de una altura de un metro, con veinte centímetros y su eje mayor, ya que tiene una forma ovalada, es de unos noventa metros.

La fortaleza, según algunos investigadores, fue construida con fines militares, ya que era para controlar a los pueblos sometidos, o el traslado de migraciones hacia territorios conquistados. Hoy desde el lugar, se contempla, un fabuloso paisaje; un gigantesco páramo, un riachuelo que lo cruza, unas pequeñas, pero atractivas elevaciones, que en forma aguda, contrastan con las grandes montañas: Cotopaxi, Sincholagua y Rumiñahui.

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