A mantener volumen moderado 

Ciudad

El uso cada vez más frecuente de audífonos inalámbricos y dispositivos de audio entre adolescentes y jóvenes ha encendido las alertas de los especialistas debido al riesgo de desarrollar pérdida auditiva de manera progresiva. 

Escuchar música o recibir llamadas durante varias horas al día y, especialmente, hacerlo con niveles elevados de volumen, puede ocasionar daños irreversibles en las células del oído interno, además de favorecer la aparición de infecciones cuando no existe una adecuada higiene de estos dispositivos.

El doctor Luis Villamarín Ponses, especialista en cirugía general y docente de la carrera de Medicina de la Universidad Tecnológica Indoamérica, señaló que los conocidos «pinganillos» o audífonos inalámbricos han dejado de utilizarse únicamente para el entretenimiento y ahora forman parte de la rutina académica y laboral de muchos jóvenes. 

Explicó que uno de los principales problemas es que, con el paso del tiempo, los usuarios incrementan el volumen para escuchar con mayor claridad, lo que puede ser un indicio de una disminución gradual de la capacidad auditiva. 

Además, advirtió que el uso prolongado de estos dispositivos y la falta de limpieza adecuada favorecen la aparición de infecciones como la otitis. Aunque indicó que no existe un tiempo máximo universalmente establecido para su utilización, recomendó limitar su uso y acudir a especialistas en otorrinolaringología para recibir orientación preventiva.

Las cifras respaldan esta preocupación, señaló el investigador de Indoamérica, Daniel Simancas, al indicar que la Organización Mundial de la Salud estima que más de 1.000 millones de personas entre los 12 y 35 años están en riesgo de sufrir pérdida auditiva permanente debido a la exposición prolongada a sonidos fuertes, principalmente por el uso de dispositivos de audio personales y la asistencia frecuente a lugares con música a alto volumen. 

Asimismo, la OMS recomienda aplicar la denominada regla 60/60, es decir, escuchar música a un máximo del 60 % del volumen del dispositivo durante no más de 60 minutos continuos, realizando pausas para proteger la salud auditiva. Estudios científicos también advierten que exposiciones superiores a 85 decibeles durante ocho horas pueden producir daño auditivo, mientras que a 100 decibeles ese tiempo seguro se reduce a apenas 15 minutos diarios.

La problemática también se refleja en la experiencia de los propios usuarios. Anaí Montes, odontóloga de 26 años, manifestó que utiliza audífonos inalámbricos principalmente para escuchar música mientras trabaja y para atender llamadas sin interrumpir sus actividades. Sin embargo, comentó que procura mantener un volumen moderado debido a que su profesión ya la expone de manera constante al ruido de equipos odontológicos. 

Además, señaló que limita su uso a un máximo de tres horas diarias, limpia los dispositivos después de utilizarlos y considera que deberían establecerse campañas de concienciación y recomendaciones específicas para adolescentes y jóvenes sobre el tiempo y el volumen adecuados de uso.

Especialistas investigativos como Daniel Simancas, investigador de la Universidad Indoamérica, coinciden en que la prevención es la mejor herramienta para evitar la pérdida auditiva temprana. 

Reducir el volumen de los dispositivos, realizar pausas periódicas, utilizar audífonos con cancelación de ruido para evitar subir innecesariamente el sonido, mantener una adecuada higiene de los equipos y acudir a controles médicos cuando aparezcan síntomas como zumbidos, dificultad para escuchar conversaciones o necesidad constante de aumentar el volumen son medidas que pueden contribuir a preservar la audición durante toda la vida. (I)

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