Tisaleo: Inga Palla y Culto a Santa Lucía

Tisaleo celebra su historia y su fe con la mirada puesta en el mundo y las raíces firmemente arraigadas en su tierra. (Foto GP)
El sonido de la banda de martillos resuena por las calles de Tisaleo y anuncia el inicio de una de las manifestaciones culturales y religiosas más representativas de Tungurahua. Entre personajes vestidos con trajes de época, danzas y expresiones de fe, el pueblo revive la tradición del Inga Palla y el Culto a Santa Lucía, celebración que, del 19 al 22 de octubre de 2026, congrega a habitantes y visitantes en el sector El Relleno.
La fiesta es mucho más que la representación histórica. Es el encuentro de generaciones que conservan la memoria de sus antepasados, reafirman sus creencias y transmiten a niños y jóvenes la herencia que forma parte de la identidad tisaleña.
La escenificación evoca los acontecimientos de 1534, cuando, según la tradición representada, el cacique de Tisaleo y sus guerreros enfrentaron la invasión española liderada por Sebastián de Benalcázar, quien buscaba avanzar hacia el Reino de Quito. A través de esta puesta en escena, la comunidad recuerda la resistencia de los pueblos originarios y los episodios que marcaron su historia.
Este año, Edison Ramos interpreta al cacique tisaleño, acompañado por los capitanes José Sangiez, Fabricio Moreta y Ariel Capuz, junto con sus tropas. Las floreras, los niños que participan como ingas y pallas; y, los demás personajes dan vida a la representación en la que confluyen música, danza, vestimenta y símbolos de la memoria colectiva.
En esta manifestación también se evocan las creencias ancestrales vinculadas al Sol, las montañas y la Pachamama; así como, los cambios religiosos que marcaron aquella época. En medio de esta memoria histórica y espiritual, la devoción a Santa Lucía ocupa un lugar fundamental.
Venerada como protectora de la vista y patrona del cantón, Santa Lucía representa una fe profundamente arraigada en las familias tisaleñas. Su imagen simboliza esperanza, protección y unidad, mientras las celebraciones renuevan el compromiso de preservar las expresiones religiosas y culturales que distinguen a esta comunidad.
Reconocimiento trasciende fronteras
La edición de 2026 tiene significado especial para Tisaleo. El 15 de octubre, en Barranquilla, Colombia, el Parlamento Andino otorgó el reconocimiento a esta manifestación cultural como patrimonio inmaterial, acontecimiento que abre nuevas oportunidades para fortalecer su difusión y proyectar su importancia más allá de las fronteras ecuatorianas.
La comunidad mantiene la aspiración de que el Inga Palla y el Culto a Santa Lucía alcance en el futuro el reconocimiento de la Unesco, como parte de los esfuerzos por preservar y visibilizar esta herencia cultural.
La viceprefecta Vanessa Lozada acompañó al pueblo tisaleño en esta expresión de fe, historia y tradición. Su presencia destacó el valor de las manifestaciones culturales. El alcalde de Tisaleo, Milton Ramírez, resaltó la importancia del respaldo institucional y agradeció al prefecto Manuel Caizabanda; Juan Manotoa, por su trabajo al frente del Comité de la Iglesia; y, al párroco, padre Edison Paredes.
El prefecto Manuel Caizabanda felicitó a las autoridades, los capitanes, los pajes y a todas las personas que hacen posible esta celebración. Asimismo, reafirmó el compromiso del Gobierno Provincial de Tungurahua de acompañar esta expresión de fe y cultura. (I)
