Convivencia positiva en las vacaciones escolares

Luego de varios meses intensos de estudio y aprendizaje los niños y adolescentes están agotados y deseando disfrutar de sus ansiadas vacaciones, la mayoría se emocionan con el final del año lectivo, por cuanto podrán descansar y en algunos casos dormir hasta tarde; pero la perspectiva de las vacaciones no es exactamente ese placer infinito para los padres.
Es importante como padres llegar a un equilibrio entre la relajación de las normas y el mantenimiento de los hábitos saludables; este articulo está enfocado en aportar algunas ideas, para nuestros pequeños y adolescentes durante su periodo de vacaciones; sugiriendo a los padres evitar saturarlos con actividades.
Si tienes un hijo con problemas emocionales, ansiedad, TDAH y trastornos del espectro autista se debe organizar actividades que les brinden seguridad, así como planificar su zona segura, pues sin ella, son más propensos a la ansiedad, a las conductas desafiantes y a los berrinches.
Cuando salen de vacaciones, dentro de los hogares existe incertidumbre pues, no todos los padres están en posibilidades de inscribirles en cursos vacacionales, o pagar alguien para que este a su cuidado; por lo general en la mayoría de hogares trabajan papá y mamá lo que dificulta poder llevar un control sobre el tiempo libre de nuestros pequeños y adolescentes en casa. Por ello es importante que se organice los tiempos y actividades que deben realizar dentro de casa.
En lugar de llenar la agenda de los niños y adolescentes, se sugiere observar sus intereses y ofrecerles posibilidades, permitiendo que ellos gestionen parte de su tiempo libre, esto fomenta su autonomía e independencia.
Se recomienda algunas acciones como: actividades domésticas compartidas, involucrándolos en pequeñas tareas del hogar; mantener las rutinas básicas, como son las comidas y su descanso; fomentar el juego libre para estimular la creatividad; , inculcar el hábito a la lectura, dibujo, pintura o realizar manualidades; el contacto con la naturaleza es otra opción, el salir al parque, andar en bicicleta o actividades en el agua, que ayudan a liberar energía y reducir el estrés; establecer un horario para observar la televisión, juegos de video o usar los dispositivos móviles, pues tampoco podemos permitir que el uso exagerado de dispositivos o la televisión ganen terreno en los días de vacaciones.
Cabe señalar que como padres deben organizar su tiempo para compartir con sus hijos, y no es cuestión de mantenerlos con una agenda completa de talleres vacacionales, pues ellos también necesitan tiempo en familia; es crucial que tanto en casa como en los talleres a los que asistan se mantenga los cuidados necesarios y seguridad con nuestros hijos; conocer y estar seguros con quien están, y bajo que cuidados se quedan por seguridad tanto física como emocional.
Por último, hay que evitar que las vacaciones se conviertan en una anarquía, en la que los límites y normas se relajan hasta tal punto y se vuelven tan difusos que el niño no sabe bien a qué atenerse. Como tantas veces en el ámbito educativo, también en vacaciones, el sentido común y el equilibrio que otorga poner normas con flexibilidad suelen ser una fórmula acertada.
Establecer un equilibrio entre actividades familiares y tiempo libre, es la clave para conseguir unas vacaciones agradables. (O)
