Reconocer el error / Editorial
Las Fuerzas Armadas del Ecuador, en un acto dispuesto por la Corte Constitucional, reconoció públicamente que el Estado es responsable de un horrendo suceso: la desaparición forzada y posterior muerte de cuatro adolescentes afrodescendientes. Reconocieron también que no defendieron ni precautelaron la vida de Josué, Ismael, Steven y Nehemias como era obligación del Estado y de las Fuerzas Armadas.
En diciembre del 2024 el país conocía con horror que cuatro menores del barrio Las Malvinas de Guayaquil, fueron retenidos, embarcados a la fuerza a una camioneta militar, para posteriormente golpearlos, torturarlos y abandonados, para ser asesinados por bandas criminales que operan en el sector de Taura, causando un gran sufrimiento a sus familiares, que desde el primer momento del suceso señalaron a una patrulla militar como responsable.
Este hecho se generó dentro de la declaratoria de guerra que el Gobierno emprendió contra el crimen organizado, con la disposición que los militares salgan a las calles a proteger a la ciudadanía, pero lamentablemente se dan estos casos de extralimitación de fuerza que atentan directamente a los derechos humanos.
Celebramos que este hecho no haya quedado en la impunidad, que el Estado haya reconocido su error, que se repare – en lo posible- a las familias afectadas y que se condene a los responsables. (O)
