Patologías aumentan en infantes

Ciudad

El doctor Patricio Jurado, neumólogo pediatra y jefe del Servicio de Pediatría del Hospital General Docente Ambato explicó que más de tres mil niños son atendidos en esta área al año y la mayoría de los casos es por neumonía.

Esta patología se origina por virus respiratorios como la influenza, el COVID-19 y el virus sincitial respiratorio, aunque también intervienen bacterias como el neumococo y el estafilococo. 

La enfermedad se transmite mediante gotas respiratorias expulsadas al toser o estornudar, por lo que insistió en la importancia de mantener medidas preventivas como el lavado frecuente de manos, el uso de alcohol gel y la utilización de mascarillas en niños mayores de tres años cuando presentan síntomas respiratorios.

Las estadísticas del hospital también reflejan que los grupos más afectados son los menores de edad. Según los registros del Servicio de Pediatría, aproximadamente el 70 % de los casos de neumonía corresponde a lactantes y niños preescolares, mientras que el 30 % restante afecta a escolares y adolescentes. Esta situación preocupa al personal médico debido a la vulnerabilidad de los más pequeños frente a las infecciones respiratorias.

Otro problema identificado por los especialistas es la presencia de desnutrición y anemia por deficiencia de hierro, condiciones que se presentan en numerosos pacientes hospitalizados. 

El médico señaló que una parte importante de los niños con neumonía también presenta cuadros de anemia o desnutrición, asociados principalmente a limitaciones económicas que dificultan el acceso a alimentos ricos en hierro, como carnes, pollo y otros productos de alto valor nutricional. Para enfrentar esta situación, el hospital ofrece atención nutricional especializada y tratamientos con suplementos de hierro en gotas y jarabes.

Por su parte, Patricia Flores, nutricionista clínica encargada del servicio de Pediatría, dio a conocer que una gran cantidad de niños que ingresan a esta casa de salud presenta problemas de malnutrición, ya sea por déficit nutricional o por exceso de peso, situaciones que afectan directamente su desarrollo y recuperación ante diversas enfermedades.

La especialista explicó que muchos de estos casos están relacionados con factores sociales y económicos. Señaló que un importante número de madres son adolescentes o jóvenes que trabajan fuera de casa, por lo que los niños permanecen bajo el cuidado de otras personas. Esta situación repercute en la calidad de la alimentación, que suele limitarse a productos básicos como pan, leche o alimentos de rápida preparación, sin una adecuada variedad de proteínas, frutas y verduras.

Flores indicó que la falta de una dieta equilibrada provoca descompensaciones nutricionales que se agravan cuando los menores padecen enfermedades virales, hereditarias o síndromes que requieren una alimentación especial. Ante esta realidad, el personal de nutrición implementa planes alimenticios adaptados a las necesidades de cada paciente, priorizando una alimentación rica en proteínas para favorecer su recuperación.

Durante la hospitalización, los niños reciben alimentos como huevo, pollo, carne y pescado en porciones adecuadas para su edad. La nutricionista explicó que muchos pacientes llegan con poco apetito debido a la enfermedad que presentan; sin embargo, conforme avanza su tratamiento médico, se observa una mejor respuesta alimentaria y una recuperación progresiva de su estado nutricional.

Los casos de desnutrición reciben una atención más especializada, con cinco o seis tiempos de comida al día y un monitoreo permanente por parte del equipo médico y nutricional. El objetivo es mantener una alimentación equilibrada que permita mejorar el peso y la talla de los menores, especialmente en aquellos que presentan mayores niveles de vulnerabilidad.

Una vez que los pacientes reciben el alta médica, el hospital entrega a las familias un plan nutricional personalizado y realiza un seguimiento mediante consultas externas que pueden extenderse entre uno y tres meses. Además, se brindan alternativas alimentarias accesibles, promoviendo el consumo de leguminosas, granos secos y cereales cuando el acceso a proteínas de origen animal es limitado. Para los niños que residen fuera de Ambato, el control continúa en coordinación con los centros de salud de sus localidades, garantizando así la continuidad de su recuperación nutricional.

Cabe indicar que, en medio de esta realidad, el Hospital General Docente Ambato desarrolló una celebración especial por el Día del Niño para brindar momentos de alegría a los pacientes hospitalizados. 

El evento contó con la participación de autoridades locales, representantes de la empresa privada, jugadores de Técnico Universitario, reinas de belleza y voluntarios que entregaron regalos, peluches y sorpresas a los menores. La actividad buscó fortalecer el bienestar emocional de los niños y sus familias mientras reciben atención médica. (I)

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