El fútbol y la interculturalidad

Columnistas, Opinión

El mundo del fútbol espera el pitazo inicial del Mundial de Fútbol 2026, en tres países Canadá, Estados y México organizado por la Federación Internacional de Fútbol Asociado FIFA que rige las reglas del fútbol a nivel mundial, nuevas características veremos los aficionados en esta edición, la presencia de robots, inteligencia artificial, comunicación inmediata, espectaculares instalaciones y mas delegaciones del mundo.

En nuestro país el fútbol desde fines del siglo pasado nos ha dado gratos momentos y emociones positivas, ese tiempo coincide con el fin de la Modernidad, una fase de la cultura que permitió romper con las estructuras verticales por nuevas formas de relación humana para la época.

De aquello ya ha pasado un cuarto de siglo, ahora el mundo entra en una nueva fase cultural, vivimos la crisis de la posmodernidad. Mientras la Selección ecuatoriana de fútbol se vuelve en un asistente regular a las ediciones de la mayor cita futbolera del planeta, con una generación de deportistas altamente valorados en las mejores ligas del mundo, dejando a nuestro pequeño país profundamente diverso muy bien representado.

Desearía detenerme en una tesis sociológica que en algunos foros la he expuesto y que en resumen la comparto con usted agudo lector.

La posmodernidad implicó un cambio en la relación cultural, mucho horizontal y emocional, eso se expresó en poner en vigencia y valor los conocimientos ancestrales, la presencia de identidades en el espectro público, el diálogo de culturas.

En el fútbol que significó para el Ecuador una verdadera revolución no solo en el deporte sino también en lo cultural, es de enmarcar la presencia de la identidad afro ecuatoriana que hicieron del deporte y del fútbol especialmente el espacio para reivindicar su historia antes y durante de la república. Ha sido “la negritud” la marca de muchas glorias deportivas, de varias generaciones de jugadores que han dejado la impronta en “La Tri” posibilitando una mejor comunicación de su historia, poner en valor su cultura y patrimonio social, este cambio cultural, efecto del deporte, ha posibilitado romper mitos y limitaciones que la relación entre ecuatorianos que se vivió hasta entonces.

Esta experiencia nos enseña que no es necesariamente la política o la violencia social el camino para legitimar una identidad y ponerla en lo mas alto del mundo. Ver a nuestra selección vistiendo los colores patrios con jóvenes atletas de la mayor diversidad que expresa nuestro país será nuestra mayor satisfacción. (O)

fapava07@gmail.com

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