Ciudades en transformación

Los males de Venecia la gente le han atribuido a su alcalde obsesionado por el turismo que, durante sus 11 años de mandato, le dejó a la ciudad con 34 millones de turistas en el año, 48 mil habitantes, esto es, menos de la mitad de los que tenía el 2018, y 52 mil camas de hospedaje. En cambio, de los serios problemas de acceso a la vivienda en las principales ciudades españolas no se les ha responsabilizado a los alcaldes sino al gobierno socialista por haber aprobado, hace tres años, una ley de inquilinato que penalizó a los arrendadores, bajo la bandera de protección a los arrendatarios. En otras ciudades latinoamericanas, como Bogotá, Lima, Quito y Guayaquil, muchos de sus problemas se imputan a deficiencias en la gestión cruzada de los gobiernos locales y los nacionales, entre otras razones, por la equivocada distribución de competencias entre los municipios y el Estado.
El caso de las ciudades españolas ilustra el impacto negativo de leyes de inquilinato aparentemente proteccionistas de los inquilinos, con castigos tributarios para quienes son arrendadores de más de dos viviendas y controles policíacos de los cánones de arrendamiento. Ha disminuido tanto la oferta de inmuebles de arriendo para vivienda que, ante tanta demanda, se han disparado los precios de las casas y, sobre todo, de los departamentos, así como lo cánones de arrendamiento. Los ciudadanos de los estratos medios y bajos han sido colocados en la marginalidad inmobiliaria, sin capacidad de compra o de arriendo. Se expidió esa ley con la equivocada creencia que los arrendadores, con más de dos viviendas, eran la gran mayoría y estaban enriqueciéndose a costa de los inquilinos. Lo cierto es que el 70% de los arrendadores tenía una o dos viviendas en arriendo. Sólo un 3%, correspondiente a grandes compañías inversoras, era dueña de más de 20 viviendas en arriendo.
En el reciente Informe a la Nación el Presidente presentó cifras muy positivas en el ámbito económico. Ubicó a la inversión extranjera directa en el máximo histórico de 1300 millones de dólares, al riesgo país en lo más bajo con tan sólo 400 puntos, a los ingresos por ventas de todo tipo de productos en cifras nunca antes vistas, a la pobreza reduciéndose consistentemente y al gobierno con acceso a los mercados internacionales con la emisión de 5000 millones de Eurobonos, por primera vez en los últimos cinco años.
Si la tendencia económica positiva del Informe tiende a prolongarse, a las ciudades ecuatorianas se les podrían presentar oportunidades importantes de transformación, de las que se aprovecharán aquellas en que sus líderes tengan visión, equipos y planes. (O)
