La ciencia de la felicidad

Columnistas, Opinión

En la actualidad existe un auge espectacular en cuanto a estudios científicos sobre la psicología positiva y la ciencia de la felicidad; o como muchos mencionan descubrir qué hace felices a las personas. Muchos de estos estudios señalan formas específicas de pensar y actuar, que pueden influir profundamente en nuestra felicidad y tranquilidad. Cuando las cosas empiezan a ponerse difíciles, siempre hay una luz al final del túnel; en salud mental, esta luz se conoce como psicología positiva; es importante destacar que la ciencia de la felicidad forma parte de ella, la cual estudia rigurosamente la naturaleza, las causas y los beneficios de la felicidad en nuestra vida cotidiana. 

 La psicología positiva estudia científicamente el cómo alcanzar una vida sana y plena, a diferencia de la psicología tradicional, que busca el crecimiento personal y la plenitud. La ciencia de la felicidad, está cobrando impulso en la actualidad, cada vez más personas se centran en llevar una vida más sana y feliz, por lo que resulta lógico que esta ciencia de la felicidad haya experimentado un resurgimiento en interés y popularidad.

La ciencia de la felicidad se extiende más allá de las ciencias psicológicas, es una experiencia compleja y subjetiva en la que influyen la genética, las circunstancias y la mentalidad personal;  la clave para la felicidad es tomarse el tiempo para cultivar hábitos en la vida diaria como: ser  amable;  más optimista,  hacer ejercicio;  ser comprometido, saber perdonar, ser agradecido, enforcarse en actividades que le resulten placenteras, pasar unos 20 minutos fuera en un día soleado, esto  mejorará  su estado anímico; crear relaciones sólidas;  ser una buena persona y ayudar a sus semejantes mediante actos de bondad, que dará como resultado felicidad y bienestar, tanto en su vida como en la de los demás, disminuyendo el estrés y contribuyendo fuertemente a incrementar una mejor salud mental.

Prácticas como la gratitud, las relaciones positivas y la atención plena pueden mejorar la felicidad y el bienestar a largo plazo; el perseguir objetivos intrínsecos y encontrar sentido contribuyen significativamente a una vida plena y feliz. La ciencia de la felicidad nos ha abierto los ojos a una plétora de nuevos descubrimientos sobre el lado positivo de la vida. El mensaje es claro: si quieres sentirte feliz, debes centrarte en tus propios deseos y anhelos y   pensar de una manera más feliz, más optimista y más resistente. 

Recuerda que, si desea sentirse más feliz, gaste más en “hacer” que en “tener”. 

No es cierto que el éxito produce felicidad, es más bien al revés; la felicidad produce éxito. (O)

Deja una respuesta