Doctorados Honoris Causa

Es una distinción que nació en Europa medieval en 1470 cuando la Universidad de Oxford en Inglaterra, dio este primer galardón a personajes eminentes sin exigirles cumplir los requisitos legales o cursar los estudios académicos regulares, lo denominó Honoris Causa que significa «por causa de honor», porque el receptor durante toda su vida en la sociedad, habría hecho méritos a través de su trayectoria y trascendencia de ejemplo en las artes, la ciencia o la filantropía, convirtiéndose en un personaje modelo a seguir, por eso la universidad premia su honor.
En América Latina, esta distinción llego en 1910 cuando la prestigiosa Universidad Nacional Autónoma de México UNAM comenzó a entregar estos títulos honoríficos no académicos a políticos, empresarios filántropos y médicos destacados, de allí en adelante esta condecoración ha sido generada para premiar y reconocer a eminencias en su campo de acción, empero en los últimos años esto ha sido utilizado por varias instituciones universitarias del exterior no tan reconocidas, sin mucho prestigio ni trayectoria, no necesariamente para distinguir al personaje, sino ofertar comercialmente a quien así lo requiera previo el cumplimiento de requisitos sobre todo financieros, denotando así este noble diploma honorifico con que nació originalmente. Las autoridades competentes y la legislatura nacional como supranacional deben percatarse de esta situación y realizar mayor control, regulación y supervisión a la emisión de estos diplomas, tal como lo hacen para acreditar títulos de tercer y cuarto nivel y así garantizar la calidad académico y el prestigio institucional,
Hay que distinguir el Doctor Honoris Causa que no es un título de mérito académico ni puede ser registrado ante la Secretaria de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación SENESCYT, con el título académico de Doctor en Filosofía de las ciencias PHD que es el máximo grado académico que puede otorgar una universidad porque el titulado ha pasado un nivel de conocimientos de excelencia durante su colegiatura con investigaciones originales, ha superado los altos estándares de investigación y ha creado una respuesta real, científica y practica a problemas de la sociedad, convirtiéndose en un referente científico en una temática o ciencia especifica.
Con la Ley Orgánica de Educación Superior y la homologación de títulos, en Ecuador solo quien ha conseguido su titulación como PHD puede ser denominado Doctor, ni médicos, ni abogados tienen en su titulo terminal esa denominación, tampoco en ningún otra profesión a menos que luego de haberse graduado en tercer nivel (abogado, medico, contador, arquitecto, etc) opte por seguir un doctorado y consigan el título de cuarto nivel de doctor o PhD, luego de cursar los años mínimos de colegiatura, apruebe todos los módulos, obtenga un nivel de suficiencia en idioma extranjero, realice su investigación con nuevos conocimientos o descubrimientos, realice publicaciones en revistas científicas y defienda su tesis ante un tribunal docente de alto nivel, solo allí reciba la investidura académica formal, oficial y científica de Doctor PHD. (O)
