Innovadoras salas de simulación 4DX

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El acceso a la educación superior en el país ha dado un giro drástico, trasladando la responsabilidad de los exámenes de admisión a cada universidad. El centro de formación Quality Up ha identificado que el obstáculo principal para los aspirantes no es únicamente la falta de conocimientos académicos, sino el manejo de la carga emocional y el estrés al que se someten durante la evaluación.

Carlos Zurita, director de Quality Up, destaca que factores externos como las filas de espera, el trato con personal desconocido, el uso de equipos ajenos y el entorno de los coliseos universitarios generan un nivel de ansiedad que traiciona a los estudiantes. «Muchos chicos van sabiendo la materia, pero los nervios les pasan factura», explica el directivo, señalando que detalles tan mínimos como el estado del mouse o la rigidez de los controles pueden afectar negativamente el desempeño final.

Para mitigar este impacto, Quality Up ha integrado neuropsicólogos en su equipo de investigación con el fin de desarrollar un método de exposición controlada. La estrategia consiste en someter a los alumnos a situaciones de estrés de manera gradual, similar a las terapias para superar fobias, permitiendo que el estudiante identifique que sus temores son, en gran medida, reacciones irracionales ante lo desconocido.

La solución tecnológica y pedagógica se ha materializado en las nuevas «Salas 4DX», espacios de simulación disponibles en todas sus filiales. En estas salas, los jóvenes viven un simulacro total: desde el proceso de inscripción formal, el respeto estricto a los horarios notificados por correo electrónico, hasta las dificultades logísticas que suelen presentarse en un día de examen real en las instituciones públicas o privadas.

El realismo de estas sesiones incluye variables disruptivas programadas, como la presencia de ruido ambiental, cambios repentinos de asiento por orden del instructor o fallos técnicos simulados en el sistema y la conexión. Estas «crisis controladas» obligan al estudiante a desarrollar resiliencia y capacidad de respuesta inmediata, evitando que el pánico bloquee sus conocimientos académicos durante el día decisivo.

A dos meses de haber implementado este proceso, los resultados son sumamente alentadores. Zurita destaca que, a pesar de tratarse de una actividad voluntaria, el 95% de sus alumnos decidió inscribirse para rendir estas pruebas de simulación. La retroalimentación de los jóvenes confirma que la experiencia les permite detectar debilidades en dominios específicos y, sobre todo, ganar confianza frente al monitor.

La iniciativa surge también como respuesta a los problemas de calendario que enfrentan los postulantes, dado que la autonomía universitaria ha provocado cruces de fechas entre distintas instituciones. Al vivir la rigurosidad de un proceso calendarizado en las salas 4DX, los aspirantes aprenden a gestionar mejor su tiempo y a priorizar sus trámites administrativos de cara a los procesos de admisión oficiales.

Con esta apuesta por la neuropsicología aplicada a la educación, Quality Up busca transformar el miedo al examen en una ventaja competitiva. El objetivo final es que, cuando el estudiante se siente frente a la computadora definitiva en la universidad, el entorno le resulte familiar y su única preocupación sea demostrar lo aprendido en las aulas de preparación. (I)

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