Alerta por cese de vacunación

El sector ganadero de la provincia se encuentra en un estado de profunda incertidumbre tras la reciente emisión de normativas por parte de la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad). Los productores han manifestado su preocupación ante lo que consideran una suspensión abrupta de las campañas de inmunización, una medida que podría alterar el estatus sanitario del hato bovino nacional.
Frente a este escenario, este diario, El Heraldo, mantuvo un contacto telefónico el pasado viernes 27 de febrero con la nueva directora de la entidad, Mery Trujillo. Durante el encuentro, se solicitó una entrevista para hablar, entre otros temas, en el impacto de estas medidas; sin embargo, la funcionaria pidió que la petición se realice por escrito, detallando las temáticas a tratar. Según se informó, el requerimiento sería trasladado a la planta central para gestionar el permiso de vocería respectivo.
No obstante, el malestar crece conforme pasan las horas. Hasta el cierre de esta edición, este lunes 2 de marzo de 2026, Diario El Heraldo no ha obtenido respuesta alguna sobre la solicitud de entrevista realizada. El silencio administrativo ha intensificado las alertas tanto en los criadores como en este medio de comunicación, que busca dar claridad sobre las resoluciones publicadas el pasado 25 de febrero.
Una de las normativas que genera mayor impacto es la Resolución 0005, la cual declara la finalización definitiva de la obligatoriedad de la vacunación contra la fiebre aftosa en el Ecuador continental. Esta decisión se basa en informes técnicos que aseguran una ausencia sostenida de circulación viral, permitiendo que el país transite hacia el estatus de «Libre de aftosa sin vacunación» según los estándares internacionales.
Por otro lado, la Resolución 0003 introdujo reformas en los plazos para el control de otras patologías. Específicamente, se ha extendido la vigencia para la comercialización y uso de vacunas contra la brucelosis bovina adquiridas previamente, las cuales podrán utilizarse hasta el 30 de junio de 2026. Los kits de diagnóstico para esta misma especie tendrán un plazo límite de uso hasta el 30 de abril del mismo año.
Asimismo, la Resolución 0004 actualizó el Manual de Procedimientos para la Identificación Animal Oficial. Según este documento, la identificación obligatoria de bovinos y bufalinos mediante aretes electrónicos (RFID) se implementará en fases; la primera etapa deberá cumplirse en un plazo de 12 meses. Los centros de faenamiento también están obligados a instalar sistemas de lectura electrónica en un período máximo de un año. (I)
