Inseguridad golpea a comerciante

La preocupación crece entre los comerciantes que laboran en la intersección de las calles Rocafuerte y Castillo, escenario recurrente de robos y asaltos que mantienen en zozobra a quienes dependen de sus pequeños negocios para sostener a sus familias.
Durante la madrugada del sábado, la propietaria de un local de venta de comida rápida vivió momentos de terror cuando un individuo ingresó sorpresivamente a su establecimiento.
Según su testimonio, el sujeto, con cuchillo en mano, la amedrentó y la obligó a entregar varios teléfonos celulares y el dinero que había recaudado en días anteriores, recursos que estaban destinados al pago de créditos.
“Pensé que no saldría viva. Al inicio creí que era mi esposo que había regresado de viaje”, relató la comerciante, aún afectada por lo ocurrido. El asaltante habría aprovechado la escasa presencia de personas en el sector a esa hora para cometer el delito y huir con rumbo desconocido.
Los vecinos y trabajadores del lugar aseguran que no es un hecho aislado. Denuncian que en las últimas semanas se han registrado otros robos, especialmente contra locales comerciales y vendedores que atienden hasta altas horas de la noche o desde la madrugada. Señalan que la falta de iluminación adecuada y de patrullajes constantes facilita el accionar de los delincuentes.
Para muchos comerciantes, además de la pérdida económica, el impacto emocional es profundo. “Uno trabaja con esfuerzo para cumplir con los pagos y mantener el negocio. Que venga alguien y en minutos se lleve todo es devastador”, comentó otro propietario de la zona.
Ante esta situación, los afectados hacen un llamado urgente a las autoridades para que refuercen los operativos de control y seguridad en el sector. (I)
