La ceniza legado de fe en fieles creyentes

La Iglesia Católica comenzó la Cuaresma con el Miércoles de Ceniza, tiempo litúrgico de conversión, reflexión y penitencia para renovar la fe y celebrar la Pascua.
Según la historia religiosa, el Miércoles de Ceniza, es una celebración que data de siglos. Nació de los gestos penitenciales en la Iglesia primitiva y que quedó establecida litúrgicamente en el siglo XI. La imposición de la ceniza es un signo de humildad y penitencia que recuerda la fragilidad humana y llama a la conversión interior.
Las cenizas provienen de los ramos bendecidos el Domingo de Ramos, una vez que fueron quemados el año anterior. Se mezclan con agua bendita o crisma. Cuando el sacerdote lo impone en la frente de los feligreses, pronuncia la frase ‘polvo eres y en polvo te convertirás’, recordando la condición humana y la necesidad de volver a Dios.
La época de la Cuaresma dura 40 días, es un número simbólico bíblico. Recuerda los 40 días del diluvio, 40 años del pueblo de Israel en el desierto y los 40 días que Jesús pasó en el desierto antes de iniciar su vida pública. Además, representa un tiempo de prueba, purificación y preparación espiritual. El color litúrgico de este periodo es el morado, que simboliza luto y penitencia reflexionando sobre el amor de Dios y al prójimo dejando de lado el rencor y fortaleciendo el amor entre los fieles. (I)
