La IA : aliada o amenaza / Editorial
La inteligencia artificial dejó de ser una promesa para convertirse en una presencia cotidiana. Está en nuestros teléfonos, en los sistemas financieros, en la medicina, en la educación y hasta en la manera en que nos entretenemos. Ha transformado nuestra forma de trabajar, producir y relacionarnos. Y todo indica que no solo llegó para quedarse, sino para expandirse con mayor velocidad y profundidad.
Sin embargo, junto con sus ventajas emergen interrogantes inevitables. ¿Debe tener límites? ¿Quién los fija? ¿Bajo qué principios éticos? En el ámbito de la educación superior, por ejemplo, la inteligencia artificial se presenta como una herramienta poderosa para el aprendizaje: facilita el acceso a información, personaliza contenidos y optimiza procesos académicos. Pero también plantea riesgos evidentes, cuando sustituye la clase magistral, la investigación autónoma o la evaluación crítica, deja de ser un apoyo y empieza a erosionar la esencia misma de la formación universitaria. La pregunta es si serán profesionales mejor formados o simplemente operadores de algoritmos.
Más inquietante aún es el impacto en el mundo profesional ya que varias de las carreras hoy altamente demandadas podrían volverse obsoletas frente a sistemas automatizados cada vez más eficientes. El desafío será que la inteligencia artificial no sustituya al ser humano, sino que de las personas podamos utilizarla como herramienta para mejorar nuestra calidad de vida. (O)
