Asamblea Nacional entregó condecoraciones 

Ciudad

La sesión solemne del Pleno de la Asamblea Nacional se desarrolló en el campus de la Universidad Regional Autónoma de los Andes (Uniandes), en el marco de la conmemoración de los 75 años de la Fiesta de la Fruta y de las Flores, ayer.

Como parte del evento la bienvenida efectuó el rector de Uniandes, Gustavo Álvarez, quien saludó al presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen; a la primera vicepresidenta del Legislativo, Mishel Mancheno; a los asambleístas; a la gobernadora de Tungurahua, Daniela Llerena; así como, a autoridades zonales, alcaldes, concejales, representantes militares y policiales, autoridades universitarias, condecorados, invitados especiales, medios de comunicación y, de manera especial, a los estudiantes y a la doctora Corona Gómez, fundadora de la institución.

Durante su intervención, el rector destacó que los 75 años de la festividad más emblemática de Ambato representa “el espíritu de un pueblo que ha sabido levantarse, reconstruirse y proyectarse con visión hacia el futuro”, recordando que la celebración nació tras el terremoto que marcó el porvenir  de la ciudad.

“Ambato es historia, es producción y es cultura viva, pero sobre todo, es ejemplo de cómo la unión transforma la adversidad en oportunidad”, expresó, al subrayar que actualmente la reconstrucción también se siembra a través de la educación y la formación de los jóvenes.

El directivo resaltó como un hecho trascendental la presencia del Pleno de la Asamblea Nacional en sesión solemne dentro del campus universitario, señalando que no se trata de un acto protocolario más, sino de “la expresión de un país que reconoce en sus territorios la esencia de su democracia”.

Asimismo, reafirmó el compromiso de Uniandes con la educación superior como motor de desarrollo nacional. Indicó que la universidad ha decidido acercarse a los estudiantes en 11 ciudades del país, llevando oportunidades académicas a territorios donde antes el sueño universitario parecía inalcanzable.

“Educar no es concentrar oportunidades, es distribuirlas con justicia territorial”, enfatizó, al señalar que Uniandes “pertenece al Ecuador”, siendo Costa, Sierra y Oriente, y aportando desde cada región al crecimiento del país.

Luego, la autoridad académica entregó una alta distinción institucional al presidente de la Asamblea Nacional en medio del aplauso general. 

En el evento también se anunció la intervención de José Maldonado, ganador del concurso interuniversitario de oratoria, quien señaló que la celebración de las fiestas ambateñas es símbolo de resiliencia, cultura y esperanza, que durante 75 años ha representado la capacidad de un pueblo para levantarse ante la adversidad y construir un futuro con visión y unidad.

Seguidamente, se proyectó el vídeo que destacó la pujanza de los ambateños que superaron las adversidades. Posteriormente, el presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen, junto a autoridades legislativas, procedieron con la entrega de condecoraciones a personas e instituciones por su aporte al desarrollo académico, empresarial y social del país.

La primera distinción fue otorgada a Corona Emperatriz Gómez Armijos, fundadora de Uniandes, quien recibió la condecoración “Doctora Matilde Hidalgo de Prócel” al mérito investigativo, por su destacada trayectoria académica y científica, su liderazgo en la gestión universitaria y su aporte al fortalecimiento de la educación superior ecuatoriana. 

Asimismo, se concedió la condecoración “Doctor Vicente Rocafuerte” al mérito empresarial a Juan DeHowitt Holguín, por su destacada trayectoria y su aporte al desarrollo económico, productivo y social del Ecuador, proyectando desde Tungurahua un modelo de crecimiento sostenible, competitivo e innovador.

Durante la ceremonia también se reconoció la labor gastronómica de Carlos Gallardo de la Fuente, propietario del restaurante Zero Lab Fine Dini by Uniandes, que recibió la condecoración “Vicente Rocafuerte”. Este establecimiento nació como un laboratorio gastronómico de investigación e innovación en alta cocina ecuatoriana, impulsado por la Universidad Regional Autónoma de los Andes (Uniandes) y liderado por los chefs Carlos Gallardo y Juan Sebastián Gallardo, entre otros reconocimientos.

Por su parte el presidente de la Asamblea Nacional, Niels Olsen Peet, destacó el carácter resiliente y trabajador del pueblo ambateño, resaltando que esta celebración representa mucho más que una tradición, es un símbolo de esperanza y reconstrucción.

Durante su intervención, el titular del Legislativo afirmó que es imposible llegar a Ambato sin percibir algo distinto en su esencia. “Se siente en el orden de sus calles, en el color de sus flores, en la forma directa y franca con la que su gente mira y habla. Aquí nadie está hecho a medias”, expresó ante autoridades, condecorados, familiares, invitados especiales y medios de comunicación.

Recordó que la Fiesta de la Fruta y de las Flores nació tras el devastador terremoto de 1949, uno de los episodios más dolorosos en la historia de la ciudad. Señaló que, en lugar de resignarse, Ambato decidió levantarse celebrando la vida, la producción y la capacidad de reconstrucción no solo material, sino también espiritual. “No es solo una fiesta, es memoria convertida en esperanza, dolor transformado en identidad”, subrayó.

El presidente resaltó además el dinamismo económico y la cultura de trabajo de la provincia de Tungurahua, donde dijo, el comercio se sostiene con disciplina, las empresas familiares se heredan de generación en generación y el progreso se planifica con responsabilidad.

Asimismo, evocó el legado intelectual de Ambato, cuna de figuras históricas como Juan Montalvo, Juan León Mera y Benigno Vela, a quienes calificó como voces firmes que marcaron la historia del Ecuador con pensamiento crítico y profundo sentido de nación. “Ambato no solo produce industria, produce ideas, liderazgo y ejemplo”, enfatizó.

En su discurso también hizo un llamado a los cinco legisladores de Tungurahua a honrar el carácter serio y comprometido de la provincia en el debate nacional. Aseguró que desde la Asamblea Nacional se debe trabajar por una “buena política”, basada en la unión de voluntades y en la búsqueda de grandes propósitos por encima de diferencias partidistas.

Finalmente, ratificó el compromiso de que el poder legislativo sea un motor para el desarrollo y no un obstáculo, impulsando leyes que respalden al emprendedor, al agricultor y a las familias ecuatorianas. (I)

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