Tentáculos arancelarios en Tungurahua

Los anuncios sobre la aplicación del arancel del 30 por ciento a la importación de productos colombianos generan expectativas y la necesidad de revisar las consecuencias a nivel país y provincia. La situación está catalogada como “guerra comercial” frente a los pronunciamientos de los mandatarios. El país del norte también avisó igual porcentaje a productos nacionales.
“La respuesta de Colombia con arancel similar a productos ecuatorianos confirma que este no es buen camino. En el comercio internacional, el ‘ojo por ojo’ termina dejando a todos peor: se rompen mercados, se pierde confianza y se castiga a empresas y trabajadores”, señala el economista Christian Palacios.
Y añade, “la prosperidad se construye con acuerdos, no con barreras. El presidente Noboa debe gobernar con visión para mejorar la situación de la economía. La política no debe estar guiada por caprichos ni por intentos de imitar la política arancelaria de Trump, que está afectando a muchas economías, incluida la estadounidense”.
“Este arancel tampoco debe analizarse únicamente como decisión comercial. Existe componente geopolítico y de seguridad regional imposible de ignorar. Ecuador enfrenta crisis profunda vinculada al narcotráfico, cuyas rutas y origen están estrechamente conectados con Colombia. Aplicar presión económica es herramienta diplomática legítima para exigir mayor compromiso en la erradicación del problema desde su raíz”, señala Roberto Alejandro Ruiz Aguirre del Distrito Metropolitano de Quito, Ecuador (zizi-ecuador.com).
A decir de la directora de Producción del Gobierno Provincial, Lilia Villavicencio y ex presidente de la Cámara Nacional de Calzado (Caltu), “es importante revisar a detalle la aplicación del arancel. Si fuera a producto terminado sería beneficioso para el sector calzado y textil, porque limitaría la compra; pero si es tema a materia prima tocaría ver la afectación que existiría”.
“Para Tungurahua, el arancel del 30 por ciento a las importaciones desde Colombia encarecería insumos como plásticos, químicos, medicamentos, textiles y repuestos, base de nuestra industria y comercio. El arancel hace más costosos estos productos para nosotros y debilita la competitividad provincial, afectando la inversión y el empleo. Por lo que el Gobierno no está siendo coherente con esta medida”, explica Christian Palacios.
Mientras que, el economista Marcelo Mejía señala que “para Colombia, Ecuador es uno de los mercados más importantes de la Comunidad Andina (CAN). La reciente escalada en las tensiones comerciales entre Ecuador y Colombia, detonada por la imposición mutua de aranceles del 30% en enero de 2026, proyecta perjuicios económicos significativos para ambos países, con Ecuador enfrentando riesgos específicos en energía y costos de consumo”.
Fedexpor (Federación Ecuatoriana de Exportadores) y Banco Central detallan productos importados desde Colombia: Cosméticos, plástico y sus manufacturas, vehículos y partes, productos farmacéuticos, otros productos químicos, máquinas y aparatos eléctricos, máquinas y aparatos mecánicos, confites, preparaciones para lavar; papel, cartón y sus manufacturas, según Con la aplicación del arancel podría subir el precio en el país.
Mientras que los productos ecuatorianos exportados a Colombia constan: Enlatados de atún y pescados; tableros de madera, grasas y aceites vegetales; minerales y metales; camarón; plásticos y sus manufacturas; cereales; máquinas y aparatos eléctricos. Más de 580 empresas se encuentran vinculadas con la exportación a ese país. (I)
