Ángel herido tras caer en la vía pública

Entre la soledad de la calle y el estruendo de la ciudad, un hombre sin hogar encontró una mano amiga tras un grave accidente, la noche del 26 de enero.
La esquina de las calles 10 de Agosto y Villa Orellana se convirtió en el escenario de una escena que detuvo el pulso del sector. Eran las 19:00 horas cuando el estruendo de una caída alertó a los vecinos: Ángel P., de 45 años, yacía sobre el cemento con una profunda herida en su cabeza.
Àngel, conocido en el barrio por su lucha contra el alcoholismo y la precariedad de la calle, no estuvo solo esta vez. La solidaridad ciudadana activó de inmediato al SIS-ECU 911, movilizando a las unidades policiales Letamendi y Simón Bolívar, que llegaron para contener a la multitud y proteger al herido.
La tensión se disipó con la llegada de la ambulancia. Bajo la luz de las balizas, un médico intervino con precisión quirúrgica, realizando una sutura de puntos directamente en el lugar para estabilizar al ciudadano.
Tras recibir el alta médica y con la herida ya cerrada, Ángel quedó al cuidado de su entorno habitual, recordándonos que, incluso en el anonimato de la indigencia, la vida sigue siendo el bien más custodiado por la comunidad y el Estado. (I)
