La inseguridad como factor desencadenante de trastornos psicológicos

Lastimosamente nuestro país está considerado como uno de los países más inseguros de Latinoamérica, debido al incremento constante de la violencia a la cual nos encontramos sometidos; lo que se evidencia en la actualidad gracias a las redes sociales, las cuales exponen de manera directa y cruda las situaciones violentas que suscitan cada día en nuestro país, esto ocasiona que este tipo de noticias violentas intensifiquen el miedo y genere una sensación de peligro constante.
En la actualidad en nuestro país estamos enfrentando un grave problema social, debido a la exposición constante de escenarios de violencia y criminalidad, el cual afecta de manera directa a la población e intensifica el temor y paranoia constante; en muchos casos esta situación ocasiona problemas psicológicos, como trastornos de estrés, depresión y ansiedad.
Estos tipos de trastornos conllevan, a que la vida social de un giro y se modifiquen conductas y rutinas debido a la inseguridad por la cual se atraviesa; en muchos casos las personas que han sido víctimas directas de este tipo de acontecimientos, se ven afectados y sufren graves consecuencias tanto en su bienestar emocional como en su calidad de vida; hoy en día la situación de riesgo en la que nos vemos sumergidos no selecciona a quien está determinado algún tipo de violencia, pero por lo general se considera un impacto en la población femenina y la población vulnerable.
Existen varias dificultades psicológicas como problemas de estrés y angustia crónica, pues es tan común escuchar a personas referirse a que están estresados y demuestran mucha incertidumbre y miedo a salir y enfrentar eventos violentos no solo personales sino involucra a todo su entorno familiar.
Otra dificultad que observamos es el miedo generalizado de las personas, lo que ocasiona que tengan problemas de baja autoestima, dificultad en toma de decisiones, afectando no solo su convivencia, sino su estabilidad emocional.
En muchas ocasiones se escucha y se evidencia que la gente ya no participa en actividades que antes le causaban satisfacción, pues evitan salir y por ende la cohesión social decrece.
Es ahí cuando aparecen los trastornos como depresión, ansiedad, trastorno de estrés, generando un impacto negativo en la convivencia familiar y por ende en la social, las personas empiezan a evitar salir a visitar lugares públicos a compartir actividades grupales y sociales, lo que afecta gravemente su bienestar y su calidad de vida.
Es recomendable que las personan planifiquen sus horarios de salida y eviten acudir a lugares con poca afluencia de gente; es importante informar a un familiar o persona de confianza donde se va a encontrar; es trascendental que cuando llegues a tu destino observes posibles vías de emergencia; si algo no te hace sentir bien retírate en ocasiones es bueno confiar en tu intuición.
Ante esta situación es importante que las autoridades apliquen políticas públicas que integren la seguridad ciudadana con apoyo psicosocial para mitigar estos efectos y restaurar la salud mental de la población.
Es importante recordar que cada vez que tengas una salida segura es una experiencia correctiva para tu cerebro. (O)
