Recordaron creación del Seminario Mayor

Ciudad

El clero inició la homilía en la Catedral con la exhibición del estandarte que identifica el camino del Seminario Mayor ‘Cristo Sacerdote’ y en él, se ofreció la vida de los obispos, formadores, docentes, seminaristas y más en estos 30 años de aniversario. (Foto El Heraldo)


La catedral de Ambato se llenó de júbilo con la misa de Acción de Gracias por los 30 años de trayectoria del Seminario Mayor ‘Cristo Sacerdote’, alas 10:00 horas, ayer.

Monseñor Giovanny Pazmiño, obispo de la Diócesis de Ambato, durante la homilía, saludó a los seminaristas de las distintas jurisdicciones que se forman en el Seminario Mayor ‘Cristo Sacerdote’ y que son de las diócesis de Guaranda,  Riobamba, Latacunga, y naturalmente de varios cantones de nuestra provincia.

Se dio gracias a Dios por la creación del Seminario. Desde el ámbito de la fe se reconoció la acción de Dios y su gracia. Una las frases de la Palabra de Dios hace referencia a que al final del día se dirá: “Siervos inútiles somos, hemos hecho lo que teníamos que hacer”. Siempre está la confianza en el Todopoderoso porque está ahí y acompaña para estas obras que van siempre bien para el engrandecimiento del Reino de Dios, acotó monseñor.

Los textos bíblicos que se propone en cada liturgia es una bendición, porque Dios sigue hablando, y son las que guían la vida.  Durante la homilía, monseñor también hizo alusión a que Dios los ha elegido; es decir, los ha consagrado a él, y les ha dado su amor; es decir, es una condición que va más allá de los humano, porque es el Todopoderoso quien los escogió.

Posteriormente, a las 15:00 horas,  el Clero se reunió en las instalaciones de dicho Seminario para la misa de Acción de Gracias que presidió monseñor Giovanny Pazmiño, para luego pasar al ingreso de la capilla junto a los invitados y realizar el develamiento del busto de monseñor Vicente Cisneros, que fue colocado al ingreso de la capilla.

El rector de seminario, padre Fernando Ortega, explicó que el busto está a la entrada de la capilla del Seminario, porque es la forma de indicar que “quienes entren a la Casa que él construyó, también entren en la Casa del Padre Dios”.

El seminarista Paúl Chicaiza, dio a conocer que en sus inicios, el Seminario Mayor funcionó en las instalaciones del Colegio Diocesano ‘San Pío X’,  y estaba integrado por seis seminaristas bajo la dirección de los padres Jorge Cano y Diego Tamayo. Tiempo después y con la ardua promoción vocacional de monseñor Vicente Cisneros, bajo la frase, ‘Tungurahua necesita sacerdotes’, surgieron muchos jóvenes que decidieron trabajar por el Reino de Dios, quedando pequeñas las instalaciones de dicho colegio.

Así nació el proyecto de monseñor Vicente Cisneros de construir el centro de formación para los futuros sacerdotes, sumándose muchos esfuerzos compartidos. Son ya tres décadas en que esta obra sigue, por la gracia de Dios.

A las 16:00 horas, en cambio, se desarrolló la sesión solemne, donde la bienvenida efectuó el padre rector Fernando Ortega, quien agradeció el respaldo del Clero como  a todas las personas generosas que gracias a sus corazones ayudan a que el Seminario siga cumpliendo su labor espiritual. (I)

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