¿Y ahora qué hacemos? / Esteban Torres Cobo

Columnistas, Opinión

Se criticó abiertamente, y con énfasis entre círculos con acceso a redes como twitter, el acuerdo legislativo que se iba a dar antes de la sesión inaugural del 14 de mayo de este año y que al final no se concretó. Ciertos medios de comunicación hicieron lo propio, todos sin conocimiento real de lo que implicaba o sin perspectiva de la situación del país y de la importancia de asegurar operatividad en la Asamblea Nacional. Como que el acuerdo hubiera significado una permanencia de ideas en el tiempo de grupos antagónicos, algo imposible en la historia política del Ecuador. 

Jamás entendieron ciertos opinadores lo que ese acuerdo lograba para el nuevo gobierno y para su plan ganador de campaña. 

El famoso y denostado acuerdo le aseguraba al gobierno la Presidencia de la Asamblea, el control del CAL y el control total de las ocho comisiones más importantes para llevar a la práctica las promesas de campaña. Y cuándo hablo de control me refiero a que, incluso en una posible ruptura posterior con los polémicos miembros de ese acuerdo de designación de autoridades, el bloque de UNES, la mayoría para el gobierno permanecía.

Fue el resultado de una compleja matemática trabajada durante semanas. De reuniones y acuerdos, ninguno de los cuales implicaba -como se mintió- una Comisión de la Verdad a la carta ¿Complicado de defender ante la opinión pública informada? Por supuesto. ¿Temporalmente costoso políticamente? Sin duda. Pero los beneficios se hubieran visto precisamente en estos momentos. Y la política, hecha con los pies en la tierra, implica ciertos sacrificios. El que quiera las cosas fáciles que no haga nada.

El acuerdo, sin embargo, se cayó. Hoy tenemos lo que tenemos. Y el importante bloque de Pachakutik, que controla la Asamblea Nacional, el CAL y varias comisiones, anunció que no apoyará en absolutamente nada al gobierno. Ni siquiera lo escuchará. La mayoría que se hizo la noche previa al 14 de mayo en el hotel Dann Carlton entre el gobierno y ellos ya no existe. ¿Qué pasará ahora? (O)

Deja un comentario