Sistema financiero clave en la recuperación económica / Ec. Mg. Diego Proano C. PhD (c)

Columnistas, Opinión


Dado las circunstancias que nos ha tocado vivir en estos tiempos a toda la humanidad y reconociendo que el problema principal, el número uno que se debe atender es la salud pública, la segunda preocupación de hogares, empresas y gobiernos, es la economía. En este ámbito en lo internacional, los mandatarios ya han comenzado a tomar medidas para mitigar los efectos de la desaceleración mundial por la pandemia del COVID 19, en su mayoría las políticas apuntan a fortalecer presupuestos y asignaciones al sector salud, pero también a pedir al sistema financiero flexibilice sus condiciones para con sus clientes y socios. Si la intervención gubernamental en el ámbito macroeconómico con las decisiones que adopte e implemente son importantes, no menos lo son la actitud, ejecutividad, voluntad y operatividad que tomen bancos, cooperativas de ahorro y crédito, mutualistas y emisores y operadores de tarjetas de crédito, de aquí en adelante.

El primer momento estamos atravesando, esto es las obligaciones se van venciendo y las entidades deben tranquilizar a sus acreedores, informando que no se les recargara ningún valor por no pagar oportunamente y que se les esperara unos 2 o 3 meses hasta ver la evolución de la pandemia, esto aplicable para quienes deben cuotas de créditos, pagos de consumos de tarjetas de crédito, sobregiros, etc. El segundo momento es la restructuración de los pasivos o deudas de sus clientes y socios de una forma que no les complique su liquidez futura, es decir prorratear intereses a plazos más largos al igual que el capital, de tal manera que no se siente un fuerte impacto en la cuota que regularmente venia pagando el cliente y de un respiro a su liquidez para que siga manteniendo un nivel adecuado de consumo que fortalezca la producción y empleo.

El tercer momento tiene que ver con la propuesta de la banca de que posee 12.000 millones de dólares para inyectar en la economía, vía créditos y aquí está la clave para ayudar a una verdadera recuperación de la economía nacional, pues este anunciado recurso debe ser un verdadero apoyo a todos los sectores productivos, naturalmente dando prioridad a los más golpeados, de inicio a PyMes de sectores como turismo, producción de bienes no perecibles, servicios, exportaciones, etc. Sin que en ninguno de los tres momentos descritos, se ponga en riesgo la liquidez de las entidades financieras, porque a decir verdad es muy solvente y sólida, con una cartera de créditos de 32.000 millones de USD, depósitos por 30.160 millones de USD, le otorgan un adecuado índice de Col / Cap equivalente al 94%, por cada dólar que la banca recibe de sus clientes, presta 94 centavos, además que esto conlleva a una liquidez del 36% sobre sus activos, esto significa que medidas como las enunciadas anteriormente, no pondrían en riesgo al sistema financiero ni cooperativo, para nada. (O)


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