Reforma al COIP ¡YA!/ Mario Fernando Barona

Columnistas, Opinión



Es pertinente hacer reformas urgentes y profundas al COIP, pero más aún, es pertinente hacer un seguimiento exhaustivo a quienes deben hacerlas cumplir. No es posible que los antisociales tarden más en entrar que en salir de la cárcel. Antes se decía que los delincuentes ingresaban por una puerta y salían por la otra, hoy ni siquiera entran. Muy pocos quedan detenidos y cuando salen, al otro día vuelven a delinquir.

José Luis Zambrano González, alias “Rasquiña” líder de la pandilla Los Choneros fue sentenciado a veinte años de cárcel por asesinato, pero luego, la misma pena fue inexplicablemente rebajada a solo 8 años, y en junio de este año ya salió en libertad, solicitud que la tramitó Harrison Salcedo, el mismo abogado que defendió a los condenados Rafael Correa y Jorge Glas.

La semana pasada un juez dejó en libertad a seis miembros de una organización delictiva capturados con pruebas irrefutables: videos donde se los ve en pleno delito, vehículo en el que cometían los robos, arma de fuego, herramientas para romper seguridades de puertas y ventanas, varios de ellos con antecedentes penales y sentencias pendientes en Colombia, con persecución y embestida a policía, y por si fuera poco, la denuncia particular de uno de los afectados. Pero nada de eso sirvió y el servidor judicial en cuestión de horas los liberó de toda culpa.

Cuando hablo de reformar las leyes hablo de ser mucho más duros y bastante menos contemplativos con los antisociales reincidentes, quienes automáticamente deben acogerse a un trato diferenciado imposibilitándolos, por ejemplo, de la prelibertad o el régimen semi-abierto. Y cuando hablo de hacer seguimiento a quienes tiene que aplicar la Ley, me refiero a que si estos llegan a colaborar dolosamente en favor de los delincuentes, ya sea con leguleyadas o en el otorgamiento de cualquier tipo de privilegios o beneficios, automáticamente deberían someterse a la misma pena a la que fue condenado el delincuente al que están liberando o ayudando. El juez Luis Tamayo que rebajó la pena a “Rasquiña” solo fue destituido y no se le ha seguido ninguna causa penal.

En Colombia aprobaron una reforma a la Ley penal que contempla la figura de “concierto para delinquir” que consiste en identificar a bandas delincuenciales aprehendiéndolos por el solo hecho de encontrarse concertando el cometimiento de un delito, lo cual no requiere atraparlos infraganti ni denuncia particular, únicamente las pruebas y seguimientos previos realizados por inteligencia policial son suficientes para condenarlos con una pena alta y sin posibilidad de rebajas ni fianzas.

¿Será que a algún candidato se le ocurre algo tan elemental como estas reformas? (O)

mariofernandobarona@gmail.com

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