Que calor en la ciudad

Durante el mes de septiembre y lo que va del mes de octubre el clima se ha vuelto contradictorio mientras en nuestra costa ecuatoriana están soportando fuertes lluvias, en la sierra y específicamente, en nuestra ciudad de Ambato, se está enfrentando radiaciones ultravioletas extremadamente altas, con un calor que empieza a encender y quemar pajonales, hojas secas como fue en el sector de Ambatillo, donde los bomberos tuvieron que ir en auxilio en los lugares donde se ha encendido el fuego, al señor Gobernador un llamado de atención para que acuda y exija a la Secretaria provincial de riesgos e Inamhi en Ambato, para que informen sobre su trabajo y de lo que en los días posteriores podría suceder.
Hablando del fenómeno de El Niño. Es un evento climático natural que consiste en el calentamiento de las aguas superficiales del Océano Pacífico ecuatorial. Los efectos principales son las lluvias extremas, sequías e impacto global por cuanto se altera la temperatura del planeta. Y se prevé que este fenómeno alcance una intensidad «muy fuerte» durante: octubre a diciembre 2026, Los efectos en el Ecuador esperemos no sean devastadores como en los años 1982-1983, que fue catalogado como uno de los más fuertes del siglo XX a nivel global, siendo de los más intensos y destructores que han afectado a Ecuador con lluvias torrenciales extremas en el Litoral, que destruyó gran parte de la infraestructura vial, puentes y viviendas y ocasionando pérdidas millonarias y vidas humanas. La prevención para el fenómeno de El Niño en Ecuador incluye acciones del gobierno, comunitarias, barriales y en los hogares. Cada ciudadano es responsable de limpiar los desagües y proteger su vivienda asegurando los techos ventanas e identificar zonas seguras para una eventual evacuación.
Los relatos bíblicos de San Marcos, cuando Jesús y sus discípulos cruzaban el Mar de Galilea en una barca y se desata una fuerte tormenta. Mientras los discípulos se llenan de pánico al ver que la barca empezaba a hundirse, Jesús dormía tranquilamente. Al ser despertado, el Maestro reprende al viento y a las olas, ordenándoles calmarse, y al instante el clima vuelve a la completa normalidad, dejando a sus seguidores asombrados por su autoridad sobre la naturaleza. ¡Esa misma reprensión es la que le pedimos todos sus fieles al buen Dios, con las aguas de la corriente cálida de El Niño, para que la temperatura de sus aguas no se eleve, el clima se mantenga y El Niño no se presente causando daño y destrucción a un pueblo ya por demás empobrecido y atemorizado por la violencia y el crimen organizado! (O)
