Optimice el décimo tercer sueldo/ Ec. Mg. Diego Proaño PhD

Columnistas, Opinión

Por mandato legal descrito en el artículo 111 del Código del Trabajo hasta el 24 de diciembre de cada año, todo empleador público o privado debe entregar a su empleado una bonificación equivalente a la doceava parte de los ingresos de todo el año incluido horas suplementarias y comisiones, este beneficio se denomina bono navideño porque se entrega en diciembre, es mejor conocido como Décimo Tercer Sueldo, para su estimación se determina los ingresos del empleado entre el 1ro de diciembre del año anterior al cálculo y el 30 de noviembre del año de pago, si el servidor a laborado todo ese tiempo con el mismo patrono, tiene derecho al 100% del décimo, caso contrario se deberá prorratear la proporción de tiempo trabajado y estimar el valor correspondiente en dólares.

Como se recibe entre el 30 de noviembre y el 31 de diciembre, tres sueldos, en 30 días el de noviembre, el décimo y el de diciembre, suele crearse un imaginario en el receptor que está ganando más sueldo y por lo tanto se gasta más, suele suceder que quienes tienen tarjetas de crédito, terminan sin sueldos, sin decimos y con deudas posfechadas para el próximo año con su tarjeta. En este punto es necesario recomendar que no se unifique todos estos ingresos, al contrario los sueldos de noviembre y diciembre se utilicen única y exclusivamente para los fines normales de ello, esto es para pagos de alimentación, salud, educación, vestido, vivienda, transporte, pagos de créditos, tarjetas, etc, en tanto que con el decimo tercer sueldo se adquiera lo programado para navidad, regalos, cenas, bonos, así mantendrá un control sobre sus gastos normales del día a día, además suplirá lo ineludible en navidad y no tendrá sobresaltos financieros a fin de año, peor para iniciar el nuevo.

Ya con el décimo, procure primero dar prioridad para pagar deudas que tengan carga financiera (intereses, comisiones), si aún queda algún saldo, entonces haga un pequeño presupuesto para ese fin, asigne valores a cada cosa, cuantos regalos, para quienes y de que valores, cuanto gastara para la cena familiar, cuanto para donar, para compromisos sociales, etc. No se salga del valor valorado en presupuesto, si eso hace, debe saber que puede terminar desfinanciado, caso contrario si gasto unos dólares demás en algún regalo, recorte esa misma proporción en otro para equilibrar nuevamente. Tercero, si en algún local comercial quieren recargarle el precio con el pretexto de pagar con tarjeta de crédito, no lo haga, pague con tarjeta de debito, con transferencia bancaria o en efectivo. Finalmente solo compre lo que requiere, no se deje llevar por impulsos, por mas combos, gangas o regalos que ofrezcan los almacenes que, de paso casi siempre suele ser publicidad engañosa. SEA MUY CONSERVADOR, OBSERVADOR, CALCULADOR Y CAUTO EN EL GASTO DEL DECIMO. SUERTE. (O)

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