No encuentro al Gobierno / Paul Viteri Albán

Columnistas, Opinión

Desde la ocasión que el ex Presidente Sixto Duran Ballen en el año 1995, salió al balcón de Carondelet, y con la intensión de levantar el ánimo de los ecuatorianos que en ese momento se encontraba venido a menos por el conflicto bélico con el Perú utilizando la famosa frase “ni un paso atrás”, ninguno de sus sucesores lo a hecho por un motivo valedero o razonable, sino más bien de ser el lugar donde se ve representada la sede del gobierno y residencia del primer mandatario, paso a ser una tarima cualquiera donde los presidentes de turno reúnen a sus adeptos y funcionarios públicos con banderas y cánticos para tratar de demostrar a sus contrarios y al quemimportismo que supuestamente le apoyan.

Esta práctica se agudizó en el gobierno del ex presidente Correa, debido a que a parte de mantenernos fatigados todos los sábados con las famosas sabatinas donde se reunía con sus panas y hacia un remedo de informe de labores de la semana laboral y todos sus seguidores le aplaudían por cada tontería que decía, en cada ocasión que veía que la gente estaba en contra de sus decisiones, armaba sendos mítines políticos en el palacio de Carondelet con el único afán de demostrar al resto de Ecuatorianos su poder de convocatoria y un supuesto respaldo de los ciudadanos a pesar de que todos sabíamos que eran todos funcionarios públicos o compadres.

Lo que en realidad llama ahora notablemente la atención, es que el actual presidente Lasso y sus adeptos “hoy funcionarios públicos” fueron en su momento los principales detractores de esta práctica sanduchera , como ellos la decían; y, que hoy que se encuentran en el poder acudan a las mismas practicas populistas utilizadas por sus antecesores, y de paso peor aún, que incluso lo hagan mal, debido a que funcionarios públicos de nuestra provincia y otras provincias salgan en fotos con grandes titulares “en Quito apoyando a nuestro Presidente” como si fuera ese su trabajo o como si la ciudadanía pagara sus salarios para que se tomen un día laboral de media semana para ir a gritar en la plaza grande, me imagino no se han enterado que acá también hay problemas.

 El gobierno ha cometido una serie de errores y al parecer sus adeptos lejos de decírselo, están mas bien encerrándolo en una burbuja donde todos le dicen que esta bien y siga adelante, provocando que él se olvide de los motivos por los que llego a ser presidente y especialmente el porque le entregamos el voto “incluyéndome”, dejando de ser el gobierno del encuentro, para ser el no encuentro al gobierno. (O)

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