Mapa del hambre / Jaime Guevara Sánchez

Columnistas, Opinión



Cuando vemos seres humanos pobres escarbando la basura, buscando deshechos de cualquier cosa para saciar sus hambres, todo lo positivo del mundo de derrumba. ¿Qué clase de animal es el homo sapiens, supuestamente inteligente, que observa, indolente, la muerte ‘garantizada’ de sus congéneres? Los medios visuales muestran niños africanos, esqueléticos, mamando senos apergaminados, secos, de madres famélicas. Entonces, aparece la ONU y otros organismos internacionales a hacer show misericordioso de ayudar para que la muerte por hambre sea un poco más lenta.

Por millones de años, los negros africanos vivieron ‘bien’, a su manera, de acuerdo con su cultura. Cultivaban la tierra, cazaban lo necesario, modelaban, en oro, efigies de sus creencias; no necesitaban más armas que sus lanzas.

La Europa ‘blanca’ se creyó con el derecho de dominar el mundo. Sus ejércitos asaltaron África, esclavizaron a los negros, saquearon sus riquezas y, cuando el continente quedó transformado en calavera, los asaltantes les concedieron la independencia. Esos despojos colosales son el origen del hambre de África.

Pretendiendo aliviar conciencias, los ocho países más ricos del mundo prometieron, hace algún tiempo otorgar 50.000 millones de dólares en ayuda a los países pobres. Hoy repiten la misma oferta, que la harán efectiva hasta el año 2020; ‘aclarando’ que la mitad de esos fondos estarán destinados a África. Lamentablemente, la promesa de Grupo G8 sigue en el plano lejano.

Sin embargo, un detalle da lugar a la esperanza efímera. El cambió de visión con que se quiere abordar del hambre mundial. A diferencia de otros intentos, la idea es que los pueblos se autoabastezcan de alimentos, para lo cual, la mayor cantidad de recursos deben constituir inversión de los países en vías de desarrollo.

Y, no es que con los 50.000 millones de dólares, si se hacen realmente efectivos, se solucionaría el hambre del mundo. Según el presidente del Banco Mundial: “Inclusive con esos fondos, seguirá haciendo falta ayuda alimentaria”. Opinión que comparte el Director General de la FAO: “Porque los pueblos que sufren sequías, inundaciones, conflictos, requieren comer ya”.

¿Cuál es el remedio? Conciencia de los líderes mundiales, de los líderes de cada país, para comprender la vida como derecho universal de todos los seres humanos: blancos, negros, marrones, fucsias.

…Y pensar que con el costo de una sola bomba nuclear desaparecería el hambre de la tierra! (O)

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