Los intermediarios / Mauricio Calle Naranjo

Columnistas, Opinión

El rol de los intermediarios en la economía ha ocasionado más disgustos que alegrías, es un fenómeno económico, social y cultural muchas veces confundido y tergiversado desde las diferentes posiciones que ocupan los involucrados. Actualmente, gracias al estudio de procesos económicos y de modelos productivos aplicados en Ecuador a través de la historia, han permitido analizar esta problemática y proponer iniciativas con un enfoque holístico que fomenta una relación ganar – ganar entre productores y comerciantes.

Por ningún motivo es posible la comparación entre productos y las metodologías desarrolladas para comercializarlos, en consecuencia, existe una infinidad de modalidades de comercio e intermediación dentro del mundo empresarial.

El sector agropecuario de Ecuador arrastra diferencias irreconciliables desde la implantación del orden colonial, y en tiempos actuales se avizora un panorama donde la tecnología y la producción a escala decidirán quienes continúan en el mercado. Por esta razón es prioridad, que tanto productores como intermediarios, expongan sus necesidades y con base en la dialéctica conformen criterios que garanticen rentabilidad para las dos partes.

La experticia de los productores e intermediarios, adquirida a pulso a lo largo de los años, les permite dominar áreas mutuamente incluyentes y simbióticas, por otro lado, la politiquería, el paternalismo, y la subjetividad de aspectos culturales siguen provocando una dependencia parasitaria, de manera que cualquiera de los actores resulta perjudicado.

En la mayoría de Mipymes, la comercialización es el eslabón más débil de la cadena de valor, desconociendo en ocasiones los costos inherentes y las habilidades necesarias para cerrar una venta, lo que imposibilita a los pequeños productores poder concretar un canal directo hacia el consumidor final. Ahora bien, estas discrepancias incompatibles se han convertido en fuente de avaricia y envidia, perjudicando al país productivo que la mayoría anhela. “Las personas que ayudan a otras a brillar saben que hay espacio para todos” (Anónimo). (O)

Deja un comentario