Lo que PISA dice y pocos leen

Los resultados de PISA 2025 (Programme for International Student Assessment), conocida en español como Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes, midió, entre otras cosas, si los colegios tienen lo básico para enseñar: aulas en buen estado, luz, ventilación, libros, laboratorios y computadoras. En Ecuador, la mitad de los estudiantes va a colegios donde los directores dicen que algo de eso falta, y eso ya afecta cómo se aprende.
En números, el 51% de los estudiantes está en colegios sin suficiente material educativo, y 47% en colegios con infraestructura deficiente, como techos rotos, poca iluminación y sin ventilación. No es un detalle menor: antes de enseñar bien, hace falta un espacio digno para hacerlo.
Estas carencias no se reparten igual. Los colegios públicos reportan más escasez de materiales educativos que los planteles privados, es decir son tres veces mayor según Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
A esto se suma lo digital, 6 de cada 10 estudiantes están en colegios públicos sin suficientes computadoras o internet, y más de la mitad usa equipos que funcionan mal. Ecuador supera en esto a Guatemala y Paraguay, pero eso no significa que esté bien; todavía hay margen para invertir más.
Hay, en cambio, una buena noticia, el 85% de los estudiantes siente que sus profesores de Ciencias les ayudan cuando lo necesitan, doce puntos por encima del promedio mínimo de la OCDE. Ese apoyo se relaciona con estudiantes más satisfechos para aprender y reconocen la labor de sus profesores.
Sorprende que ese apoyo no se traduzca en mejores notas en Ciencias, Matemática y Lectura. La explicación más simple es que los profesores dedican más esfuerzo a quienes más lo necesitan, con nivelaciones, refuerzos y apoyo constante. Pero, falta inversión en su entorno educativo, dotándoles de una infraestructura física y de recursos educativos adecuados. (O)
