LO QUE APRENDÍ DE MIS PROFESORES / John Tello Jara

Columnistas, Opinión

Valoro cada una de sus enseñanzas, sin ellos no hubiese aprendido a leer ni a escribir, tampoco a defenderme ahora que soy profesional ante las vicisitudes de la vida; tanto en la escuela como en el colegio y que decir de la universidad, se presentaban de diferentes maneras, estrictos, graciosos, tolerantes, groseros, altos, bajos.

De la escuela tengo el recuerdo de la señorita Martha, muy agradable, con una paciencia imperecedera que permitía conjugar la “locura” de cerca de 40 alumnos de primer grado con la enseñanza de las bombitas, los palitos y las primeras letras.

En el colegio, más que recordar al profesor que nos impartió factoreo, geometría analítica, calculo diferencial o integral, energía cinética, mecánica o dinámica, guardo momentos en los cuales nos motivaban a conseguir nuestros objetivos, así nos hubiese ido mal en un examen o al tomarnos una lección.

Aún recuerdo aquel profe de matemáticas que dibujó con mucha alegría un “cero” a mi compañero por no acordarse dos fórmulas, “busque un banquito, compre tinta, bacerola, franela, dedíquese a otra cosa” le increpó delante de todos los alumnos, la risa general fue cómplice de aquel momento turbio en su vida; quise suicidarme me comentó tiempo después, tan solo con la baja calificación debía haberse quedado el profe.

También había profesores que nos motivaban y extraían de nosotros la mayor creatividad en la aplicación de los ejercicios, que permitían un viaje a través del universo y de nuestro planeta con solo una tiza de yeso y un pizarrón de madera. Aquellos que amaban la profesión y que, al sacar una mala nota, nos decían, tranquilo, para mañana se prepara, estudia bien y verá que obtiene un 20.

Guardo los mejores recuerdos de los profesores que nos apoyaban y apostaban nuestro futuro muy prometedor para ser un aporte a la sociedad y no una carga para ella; por eso cada vez que dicto una materia, llevo a cabo un seminario o realizo un taller, más que motivar a conseguir una alta calificación, propicio la investigación, innovación, creatividad y más que todo les indico que la vida es muy hermosa para conseguir todos los objetivos que nos proponemos para ser gente de bien a la sociedad.

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